Opinión

De cómo Bolańos pastorea al COSEP


— Onofre Guevara L. —

¿Qué suerte hubiera corrido el pueblo nicaragüense de haber triunfado la contrarrevolución armada, y si la ultra derecha -beneficiaria de la agresión estadounidense-, tuviera el control del Estado y al frente de éste, a Enrique Bolańos? Su discurso en ocasión del ŤDía del Empresarioť es su respuesta: revanchismo sumo. Pero ahora impotente por su diminuta cuota de poder.;


Lo de Bolańos fue la versión diferida del resentimiento de clase por una victoria militar que no fue. Una intención vengativa que no ha podido ser. Una cuenta que nunca podrá cobrar.;


Es cierto, hoy existe libertad de expresión. Bolańos puede opinar lo que quiera, como no lo pudo hacer durante el período revolucionario, y como la mayoría del pueblo no pudo hacerlo durante el somocismo.;


Pero es sensato reconocer que esta libertad es resultado de un proceso histórico y condicionado por las circunstancias: ahora todos nos podemos expresar con libertad, porque antes hubo la destrucción de una gran barrera, el somocismo. Y porque después cayeron las barreras impuestas durante la guerra de agresión.;


El sentido común de Bolańos no funciona. En vez de reconocer en la libertad alcanzada el fruto del esfuerzo de todos los nicaragüenses, maldice el hecho de que la Ťdemocraciať no sea la de antes del 79, limitada a su propio reducto social, sino para todos, que es la condición sine qua non para que se le reconozca y funcione como una verdadera democracia.;


Existe una explicación para el resentimiento de Bolańos: él cree que es pecado inexcusable humillar a un altanero. Y su orgullo de clase fue humillado al calor de la efervescencia revolucionaria. Quizás un error más entre tantos errores.;


Pero a estas alturas, es otro error alimentar odios por el interés político de apartar a los grandes empresarios privados de una posición crítica frente al gobierno, y que Roberto Terán, al mando del COSEP, se muestre dispuesto a sostener. Bolańos quiere verlos incondicionales del gobierno abusador, corrupto.;


Este su esfuerzo es la continuidad de otro ya fracasado por disfrazar la corrupción gubernamental con una comisión oficial, de la que ya nadie se acuerda. Es el mismo intento por mediatizar la lucha contra la corrupción, que -pese a estar aún dispersa- es legítima e involucra a empresarios identificados con Terán.;


Con su duro lenguaje, Bolańos pretende asustar a los empresarios con los fantasmas del pasado revolucionario para que acepten la corrupción, o se hagan los indiferentes. Falsa su alternativa; apoyan al gobierno y sus privatizaciones sin transparencia, los sueldos escandalosos y los impuestos, o venden Ťnuevamente la soga con la que nos pueden volver a colgarť.;


Bolańos, nostálgico, busca reconstruir el otro pasado: acepten la tutela de Alemán ahora, como debieron haber aceptado la de Somoza, o retornará el autoritarismo sandinista. El patetismo de Bolańos, está desfasado. Los sandinistas de Daniel Ortega, están aliados con los liberales de Arnoldo Alemán, la corrupción de este gobierno supera al de Somoza y no hay una situación revolucionaria que amenace con derrocarlo.;


Lo obvio es que existe una reacción nacional para salvar la constitucionalidad, el Estado de Derecho y la honestidad administrativa que todos esperaban como resultado de la democratización, y no la reimplantación de las prácticas deshonestas de gobernar, como ha sucedido.;


El presidente Alemán, que esconde su competición económica bajo el lenguaje Ťanti-oligárquicoť de su medianía social con la empresa privada, no podía hacer ante el COSEP un discurso como el de Bolańos. Pero trata de aprovechar su condición de ex líder de los empresarios, su dudoso conservatismo político (el ideológico es real) y su raro antisomocismo para ganarse el apoyo del COSEP.;


No ha logrado su cometido, y ya se siente presidenciable. Al respecto de su aspiración y sus símiles beisboleros, no me cansaré de recordar su vieja Ťbola ensalibadať: Bolańos encubrió la beca que le dio Anastasio Somoza García, con su cargo de vice-cónsul de Nicaragua en Saint Louis, Misouri, USA. Con sus Ťbolas malasť se hizo vicepresidente, ¿podrá también llegar a la presidencia?;