Opinión

Las Fiestas Patrias


— Freddy Franco —

El 14 y 15 de septiembre se celebran los días patrios. El 14 de Septiembre de 1856 se produjo la batalla de San Jacinto, que constituyó el inicio de la victoria militar contra los filibusteros encabezados por William Walker y, por tanto, una garantía para preservar la independencia, la soberanía y la integridad territorial amenazadas en aquellas condiciones históricas. El 15 de Septiembre de 1821 se proclamó la declaratoria de Independencia de las provincias de Centroamérica de Espańa, lo que marcó el inicio de la posterior vida independiente como nación.;


Por esas razones es que estas dos fechas fueron seleccionadas, sobre todo desde finales del siglo XIX, para contribuir a crear la idea de la nación. De esa manera las fiestas patrias comenzaron a ser ritualizadas y por tanto, de generación en generación, a ser reproducidas y asumidas, con todos y los héroes que se consideraron destacados. ;


Se creó una veneración a dichas fechas como expresión más elevada del inicio y defensa de la nacionalidad. Sin embargo, los que decidieron destacar dichas fechas y los que heredaron seguirlas reproduciendo, no consideraron otros elementos de la formación y defensa nacional, y por tanto, las celebraciones que continuamos asumiendo parcializan la verdadera dinámica de la construcción nacional, el concepto de fiestas patrias.;


Hay que seńalar que la nación nicaragüense hasta 1894 sólo era el pacífico y centro de la Nicaragua actual, y que el territorio de la Costa del Caribe nicaragüense fue incorporado por el Estado nicaragüense hasta en dicha fecha, con lo cual, territorialmente, terminó de conformarse la actual nación nicaragüense. ;


Sin embargo, en las celebraciones patrias no se hace mención de dicho fenómeno (ni mucho menos se destaca) ni de las características nuevas que eso implicó para la conformación nacional, entre ellas el carácter pluricultural, multi-étnico y multilingüe de Nicaragua que generalmente se obvia, promoviéndose una visión sesgada de nación; una visión de la nación desde el pacífico, su cultura y su historia, y no la de toda la nación.;


Pero también la nación, como comunidad política, se ha ido conformando en un largo proceso y se ha defendido en varios momentos de su desarrollo, y eso no es considerado en las celebraciones patrias. Por ejemplo de 1912 a 1933 Nicaragua estuvo ocupada por los marines norteamericanos y en una condición neo-colonial. Es decir, la nación y el Estado nicaragüense sólo existían formalmente, porque la dominación extranjera lo había vaciado de todo contenido.;


Pero hubo hechos y hombres que lucharon por recuperar la soberanía e independencia realmente perdida. Entre ellos Benjamín Zeledón, que murió luchando contra la ocupación militar en Octubre de 1912 y el General Sandino y su Ejército Defensor de la Soberanía Nacional que durante más de cinco ańos combatieron contra los yanquis, contra los mancilladores de la patria, y lograron liberarla de la ocupación militar. Pero estos hechos y otros no se mencionan ni se destacan en las celebraciones patrias.;


Las celebraciones patrias no sólo deben invocar el recuerdo histórico de aquellos hechos o personas que hicieron su contribución para forjar la actual nación sin exclusiones, sino también tomar conciencia de la patria del presente. Las mejores celebraciones patrias que podemos hacer hoy son aquellas que nos permitan reflexionar y actuar, para cambiar el rumbo de la Nicaragua actual que es cada vez más dependiente, incierto y excluyente. Ese sentido de patria (para todos) muy útil en otros momentos de la historia es lo que hace falta hoy para sacar de la postración a Nicaragua.;