Opinión

Dr. José Angel Rodríguez Rodríguez


— Socorro Bonilla Castellón —

La misión y la visión en que se fundamenta el Banco del Café para;
constituir y dejar escrita en el tiempo su placa Comisión 2,000;
capítulo Estelí, es rescatar el enorme legado de valores que;
existen en todas las localidades de Nicaragua para que sirvan de;
ejemplo e inspiración a las generaciones venideras.;


La personalidad del Doctor José Rodríguez Rodríguez, renace para;
su tierra natal, Estelí, como el caballero, el ciudadano, el;
jurista, el político, el escritor.;


Falleció el 19 de mayo de 1986 en Managua, hace 13 ańos. Tuve la;
oportunidad de conocerle unos ańos antes de su muerte, a través;
de mi amistad con algunos de sus hijos, especialmente con María;
Ileana y Magali de Molina, donde él se hospedaba en sus;
frecuentes visitas a Managua. ;


Su conversación tan amena, su don de gente y su interés por todo;
lo que gira alrededor de la historia, la política, el arte y la;
cultura en general, despertó en mí un gran respeto y una gran;
admiración.;


Su esposa, Dońa Ángeles Alaniz, de finísima educación, muy;
agradable y con gran sentido de la amistad se sumaba a especiales;
momentos en que el concepto del Doctor José Angel, sobre temas;
diversos, se imponía por su dominio y experiencia.;


Al conocer la noticia de parte de su familia, que en forma;
póstuma había sido seleccionado como Ciudadano del Siglo, recordé;
sus sabias enseńanzas y acertados consejos que solía dar a todos;
los que cultivamos su amistad. ;


Este recuerdo me llenó de ánimo y reconocimiento para escribir;
estas líneas. Algunos datos los obtuve por medio de sus hijos.;


Abogado y Notario de la República y graduado en 1926. Sostuvo su;
tesis doctoral sobre "La Pena de Muerte". Prominente miembro del;
foro nicaragüense y connotado unionista centroamericano.;


En 1922 fundó en Estelí el Obrerismo Organizado y posteriormente;
la Biblioteca "Adolfo Altamirano Castillo", financiada con fondos;
propios, con la única colaboración del Dr. José María Castillo;
Rodríguez y el Sr. Francisco Illescas.;


Fue miembro de la Comisión que supervisó el desarme de las;
fuerzas del General Augusto César Sandino en San Rafael del;
Norte, el 22 de febrero de 1933. En 1945 fue pre-candidato a la;
Presidencia de Nicaragua por el Partido Liberal Independiente.;
Magistrado de la Corte de Apelaciones del Septentrión de 1933 a;
1936.;


Nació en Estelí, el 02 de Octubre de 1899. Fueron sus padres don;
Indalecio Rodríguez Rodríguez y Dońa Justa Ramona Rodríguez de;
Rodríguez. Desde el inicio de sus estudios se destacó como un;
líder de sólidos principios patrióticos y de absoluta integridad;
moral, condición que le hizo merecedor del respeto de todos los;
círculos políticos, incluyendo a sus adversarios.;


Su firmeza ideológica, su honestidad y defensa de las causas;
justas lo llevaron en 1948 al exilio a Guatemala, donde sacó su;
doctorado en Derecho Penal en la Universidad de San Carlos,;
llegando a ejercer posteriormente el cargo de Juez de Primera;
Instancia en nueve departamentos de esa nación.;


Regresó a Nicaragua en 1952 a ejercer su profesión y continuar;
el cultivo de las letras. En 1979 fue nombrado magistrado de la;
Corte de Apelaciones de Estelí y Presidente de la misma, cargo;
que ocupó hasta 1983.;


Escritor fecundo de gran talento, que en cada época diferente de;
su vida comunicó su pensamiento a la sociedad a través de;
múltiples ensayos publicados en prestigiosas revistas y;
periódicos tanto nacionales como extranjeros, en los que aborda;
temas sociales, literarios, jurídicos y políticos y pone de;
manifiesto un nuevo humanismo inspirado en el respeto, en el;
entendimiento y el apego a la justicia.;


Dictó innumerables conferencias en Universidades, Liceos,;
Normales, Institutos, Colegios y Actos culturales donde obsequió;
a sus distintos receptores con exquisitos trabajos literarios,;
políticos, filosófico-históricos y culturales.;


Enfrentó retos y vicisitudes con un temple y coraje excepcional.;
Los profesionales del derecho pueden encontrar en su vida, el;
ejemplo vivificante de quien frente a la injusticia, supo;
mantener firme sus principios y fortalecer con gran fe en el;
porvenir.;


Amó entrańablemente a su ciudad natal y se preocupó por el bien;
común, para conseguir el humanismo y el sentido de justicia. Su;
voz recta, a favor de los sufridos, siempre vibró en los jurados;
limpia, valiente y sincera.;


Hasta ese lugar tranquilo donde reposan sus restos llegue el;
espíritu revitalizador del Banco del Café fundador de la Comisión;
2,000, que se propone levantar el ánimo de los nicaragüenses y;
motivarlo hacia la continuación de una sociedad mejor.;


Que su vida y vocación por la justicia perduren en el tiempo y;
en la historia. Son los albores del ańo 2,000. Es el alma del;
tercer milenio.