Opinión

Un record para el libro de Guinnes


— Francisco Bravo Lacayo —

"Obras, no palabras", reza un slogan repetido hasta el cansancio;
por el gobierno en una masiva campańa propagandística tratando;
de convencer a los nicaragüenses de las bondades de la actual;
administración.;


Por chiquita o regular obra que construya, el gobierno la;
sobredimensiona hasta la exageración y cuando se trata de algo;
importante oculta el origen internacional de los fondos con que;
fue realizada.;


En este sentido, tienen particular importancia los fondos;
aportados por la República de Taiwán, que bien se lo cobra con;
el apoyo incondicional que le brindan los gobiernos;
centroamericanos para tratar de conseguir su ingreso pleno a las;
Naciones Unidas.;


En puentes y carreteras el aporte extranjero no tiene comparación;
con el nacional. Pero no importa, la propaganda lo hace;
comparable y, si es posible, superior, porque tenemos un gobierno;
emprendedor, constructor y transparente, lo que, como chiste,;
sólo es comparable a los peores de "Bienvenido".;


Pero no debemos restarle méritos a la actual administración;
pública. ;


Según un dato publicado en EL NUEVO DIARIO en días pasados, en;
lo que va del período presidencial la cifra de los escándalos por;
corrupción suman más de seis mil. A todas luces, es un dato digno;
de aparecer en el "Guinnes Record".;


Los escándalos despuntaron con el Narco-jet, ya casi sepultado;
por los denunciados posteriormente, entre los cuales ha cobrado;
una espectacular expectación el del BANIC --sin olvidar el del;
BANADES-- que resultó en una auténtica pińata repartida entre sus;
directivos a través de sueldazos, bonos navideńos, viáticos,;
asesorías bien remuneradas, etc., etc., etc.;


Esta cadena de corrupción explica TRANSPARENTEMENTE --aquí sí;
cabe la palabra-- lo denunciado por un diario local acerca de las;
lujosas mansiones que han adquirido los funcionarios, muchos de;
los cuales vivían, hasta hace poco, en modestas casas.;


ĄAh! Pero esto es una prueba del progreso impulsado por el Dr.;
Alemán, mismo que cubre a la clase media, según sus propias;
palabras, aunque los damnificados del Mitch, continúan viviendo;
bajo techos de plástico ocho meses después de la tragedia.;


"Obras, no palabras", reza el slogan. Y es cierto. Lo atestiguan;
los que viven en las faldas de la cordillera de Managua, desde;
cuyas alturas contemplan la miseria que se extiende en la llanura;
hasta pegar con el borde putrefacto del Lago Xolotlán. Ellos, los;
escogidos, jamás serán inundados por las llenas periódicas del;
"espejo de la linda Managua".