Opinión

Tráfico de influencias


— Francisco Laínez —

Corrupción es acción y efecto de corromper o corromperse, siempre;
participan dos partes, una, por lo general del sector público y;
otra del sector privado. Siempre se identifica la corrupción en;
el sector público, porque los empresarios al protegerse con el;
escudo de privado, sus negocios son secretos aunque sean negocios;
ilícitos, comprando conciencias. Gritan contra la corrupción sólo;
cuando no les beneficia.;


La corrupción es el cáncer de la libertad y de la democracia que;
invadió Nicaragua al inicio de la década de los 90 para destruir;
a la sociedad. Vencedores, vencidos y oportunistas productos de;
contiendas bélicas cayeron como aves de rapińa, en igual actitud;
que lo hicieron los buitres post terremoto 72.;


El nicaragüense probo, de hombría de bien, integridad y honradez;
en el obrar, es una rara especie en extinción. Con gran cinismo;
sin embargo, se organizan mega comisiones de transparencia con;
cientos de "personalidades" que aparentan abundar en el medio,;
como caja de resonancia para acabar con la corrupción que nos;
ahoga, probando únicamente ser usados como testaferros. Al final,;
puro show, protagonismo, superestructuras, documentos y mordidas;
con que el gobierno premia a diversos participantes con cargos;
públicos y otras prebendas.;


No recuerdo en la historia del país haber vivido antes en un;
mercado de conciencias semejante, de todo precio, calidad y;
tamańo. En Nicaragua siempre se ha traficado con los bienes;
nacionales y con el robo de los impuestos, llegándose a comentar;
que Nicaragua era una hacienda de los Somoza. Se traficó con el;
nepotismo, el amiguismo y muchas otras cosas más, pero lo que hoy;
presenciamos nunca antes lo vivimos.;


En Nicaragua todos nos conocemos, por lo menos yo conozco a mucha;
gente. Sé de sus capacidades intelectuales, de su historia;
económica, financiera y política al llegar a los 90. Sé quiénes;
han sido vagos, fracasados. He manejado de por vida el criterio;
que el servidor público debe ser honesto, eficiente, concentrarse;
en su trabajo por el cual le pagan, no para estar vigilante sobre;
negocios que hacer porque el cargo no es un botín. Se la pasan;
husmeando qué se privatiza, qué compra el Estado para meterse en;
los sobreprecios, las mordidas en el enriquecimiento ilícito. ;


Cuando un alcalde, por ejemplo olvida declarar un millón de;
dólares, cuando en repartos y playas aparecen mansiones por;
muchos miles de dólares, gente que hasta hace menos de 10 ańos;
vivía casi en una choza, viajaba en bus o taxis, o se las pasó;
en el exilio ganando unos centavos por hora, ¿por qué en lugar;
de discursos o comisiones no existe una Procuraduría de Justicia;
que dé oficio libre a la batalla de las pruebas de la corrupción?;


En lugar en plantear cosas concretas, pero efectivas, se ha caído;
en un ambiente pendenciero, una estrategia de manejar a gusto la;
corrupción, confundiendo, acabando con la institucionalidad de;
controles y manejar los bienes nacionales como algo muy personal.;
Esta forma gusta a la corte del faraón porque sus integrantes son;
parte de la corrupción misma. Toda esa gente a coro grita,;
pruebas, pruebas y allí se muere todo, no obstante que los hechos;
están a la vista y paciencia de los pobres. Nadie conoce un;
balance de los bienes nacionales y mucho menos todas y cada una;
de las fuentes de ingresos del Estado, porque no ha existido una;
Caja Unica.;


Otra gran excusa es que los miembros de la corte son seres;
superdotados, geniales y para tenerlos como perros falderos al;
que alagarlos con sueldos y prestaciones astronómicas. Nicaragua;
es una aldea que no necesita de genios, con sentido común se;
pueden ahorrar miles de millones de córdobas para revertir en el;
mejoramiento de las condiciones sociales de tanto necesitado que;
carece de mucho.;


La forma por excelencia de la corrupción es el tráfico de;
influencias, una estrategia llena de laberintos para que el;
enriquecimiento ilícito quede impune. Como ya afirmé, hechos y;
una autoridad fuera de la maquinaria del poder podría,;
fácilmente, parar la corrupción. Si un funcionario, vivió en;
Batahola y ahora tiene mansión en las Colinas y construye;
apartamentos de alquiler, basta un simple análisis de bienes;
inmuebles declarados y su estado financiero para pagar su I.R.;
¿Por qué la corrupción no se acabará en Nicaragua? Porque el;
empleado público pelea un puesto para ver qué quedó o qué puede;
sacar, y, porque alrededor de la corrupción se ha formado un coro;
de ángeles civiles, militares y religiosos, protectores de la;
corrupción que atacan en el discurso con cinismo apabullante.