Opinión

Nuestras tareas comunes


— Guillermo Rothschuh Villanueva —

La inauguración de los Laboratorios Audiovisuales constituyó un;
hecho histórico sin precedente en el discurrir académico de la;
Facultad de Ciencias de la Comunicación. Si existía una crítica;
justa, plenamente compartida con nuestros estudiantes, ha sido;
el seńalamiento constante de la falta de laboratorios para;
desplegar sus prácticas profesionales. Persuadidos de la;
importancia y necesidad de desarrollar sus destrezas y;
habilidades, profesores y estudiantes nos sentíamos incómodos e;
insatisfechos, por carecer de los soportes tecnológicos que;
permitieran comprobar, en una profesión en donde la prueba final;
de los conocimientos teóricos pasa por la producción de;
materiales impresos, radiales y televisivos, cuánto de lo;
aprendido en las aulas, podía ser validado en la práctica.;


Para paliar nuestras carencias logramos tocar base en las mesas;
de redacción de Barricada, La Prensa, EL NUEVO DIARIO, La Tribuna;
y El Semanario. Supimos acercarnos al Canal 6 de televisión.;
Logramos convencer al Canal 2 de la necesidad de abrir espacios;
para la práctica de nuestros estudiantes. El Canal 4 y el Canal;
8 fueron amplios y generosos en acoger a los nuevos bisońos.;
Extravisión se mostró sensible a nuestro llamado y en el Canal;
12 exalumnos de la facultad han tendido la mano a los estudiantes;
que desean realizar sus prácticas profesionales en ese canal;
televisivo. Los convenios con las radioemisoras han servido;
también para que los estudiantes pudieran templar su carácter.;
Radio Nicaragua, Stereo Bello Horizonte, Maranhata, Cepad,;
Universidad, acogieron nuestra demanda de apostar a favor de la;
nueva generación de profesionales.;


Si se me pidiera seńalar entre los distintos logros alcanzados;
Facultad de Ciencias de la Comunicación, cuál de estos ha tenido;
un impacto beneficioso en el crecimiento profesional de los;
estudiantes, complacido respondería: haber encontrado el apoyo;
y recibido el aliento de la inmensa mayoría de dueńos y;
directores de medios. La creación de la Facultad de Ciencias de;
la Comunicación les persuadió, como lo estábamos nosotros, de que;
en las nuevas condiciones por las que transitaba la vida del;
país, hacía falta, mucha falta, formar profesionales del más alto;
nivel. Se requería de una nueva visión y otro tratamiento para;
resolver los problemas que aquejan a Nicaragua.;


La primera meta que nos impusimos conjuntamente, la más urgentes;
de todas: contribuir con celeridad a la desintoxicación;
ideológica y a la despolarización política. Pese a los esfuerzos;
realizados, todavía nos encontramos a mitad del camino. Hay que;
evitar que la violencia se vuelva endémica o se torne crónica.;
Se necesita de una nueva cultura, abierta a la sensibilidad y al;
diálogo, para que la violencia no continúe segando vidas en;
Nicaragua, en una carnicería obscena y depravada. No se puede;
seguir atizando los fuegos de la discordia y el rencor. Tenemos;
que ser los artífices de una nueva manera de entender y resolver;
los problemas, por muy agudos y controvertibles que éstos;
parezcan.;


Cuando por primera vez contamos con nuestros propios laboratorios;
audiovisuales, nuestra gratitud para todas aquellas personas que;
han confiado en nuestra labor educativa. Nuestro sincero;
agradecimiento, especial, especialísimo, para el Cardenal Miguel;
Obando Bravo, por haber aceptado presidir el acto de apertura;
inaugural. Desde que asumí la Decanatura, decidí mostrar en la;
práctica, que esta no es una sólo una tarea de la Facultad de;
Ciencias de la Comunicación. Las contribuciones de periodistas,;
directores y dueńos de medios, saltan a la vista. En la medida;
en que todos continuemos comprometiendo esfuerzos para formar;
profesionales del más alto nivel, debemos dar por un hecho que;
la favorecida será la sociedad nicaragüense.;


El mandato recibido de las autoridades universitarias de la UCA,;
ha sido abrir de par en par nuestras puertas, para que los aires;
de renovación y cambio que se respiran en el ámbito de la;
comunicación, permeen a cada uno de los alumnos de la Facultad;
de Ciencias de Comunicación. Estamos obligados a cambiar de piel;
como de temperamento. La apertura en los medios, a través de los;
convenios, se ha traducido en un programa intensivo que propicia;
y favorece el desarrollo profesional de los estudiantes de la;
Carrera de Comunicación Social. La inauguración de los;
Laboratorios Audiovisuales no supone ni debe interpretarse que;
se traducirá en un debilitamiento de las relaciones que;
mantenemos con distintos medios de comunicación. Todo lo;
contrario, esperamos ampliarlas y fortalecerlas.;


Cambios en los soportes tecnológicos está determinando el;
carácter y el rumbo de la comunicación mundial. Aun así, la;
formación académica de nuestros estudiantes no se agota en el;
dominio de las tecnologías de la comunicación. El hecho;
tecnológico siendo determinante no es el único. Se necesita;
comprender a la vez, los procesos sociales, culturales,;
económicos y políticos en lo que incide y de los que las;
tecnologías forman parte. No deseamos sucumbir frente al milagro;
portentoso de las nuevas tecnologías de comunicación, como;
tampoco vamos a pecar de reaccionarios dándoles la espalda. No;
debe haber olvido, el hecho tecnológico siempre ha estado;
presente en el discurrir histórico de la comunicación. Se;
necesita apreciarlo, aprehenderlo, conocerlo, dominarlo. No somos;
partidarios ni de la apología ni de la satanización. Proponemos;
una visión crítica que evite las fáciles complacencias o la;
condena sin derecho a la apelación de las tecnologías.;


Desde la imprenta de Gutenberg, pasando por el telégrafo, el;
teléfono, los satélites, las redes digitales y el multimedia,;
todos los cambios tecnológicos han incidido en la manera de;
acopiar, procesar, guardar y difundir la información. Con un;
cambio relevante que no puede pasar desapercibido sino a riesgo;
de mostrarnos estrábicos o despitados: la digitalización de las;
comunicaciones, afecta las bases de nuestra civilización y;
cultura, lo que supone un desafío de magnitud copernicana, que;
nos convoca a todos a permanecer alertas. "Somos la primera;
civilización que puede creerse autorizada por sus aparatos a dar;
crédito a sus ojos... La primera en haber establecido un rasgo;
de igualdad entre visibilidad, realidad y veracidad". Hemos;
incurrido en el despropósito de dar lo representable como;
irrecusable, como lo advierte el coterráneo de Descartes, el;
francesito Régis Debray.;


La realidad virtual generada por las máquinas de la información;
está cambiando el orden de las cosas. La primera baja en las;
contiendas finiseculares, no es únicamente la verdad, como antańo;
lo esculpiera en bronce Rudyard Kilping. En los conflictos;
bélicos, la primera baja hoy en día es la misma la realidad. Las;
tecnologías numéricas permiten fabricar realidades al gusto y;
antojo de sus peticionarios. Esta es una de las más grandes;
verdades develadas por Heidi y Alvin Toffler, en su mitificante;
y ampuloso texto Las guerras del futuro, sobre cuyas páginas;
deben volcarse los comunicadores. ¿Una prueba convicente? Una vez;
más Holywood se la ofrece a usted, entre irónico y desdeńoso, en;
la cinta Wag the dog, con los estelarísimos Robert De Niro y;
Dustin Hoffman.;


Universidad Centroamericana.