Opinión

El voto castigo


— Tulio José Ramos N. —

El voto castigo fue lo que llevó a Arnoldo Alemán y a Daniel;
Ortega;
hasta donde han llegado y se atreven. Para que sea perfecta la;
ironía, espero y confío que será el mismo voto castigo el que se;
encargará de bajarles las ínfulas que se tienen, reduciéndolos;
en;
las próximas elecciones a su más mínima expresión política.;


Si en las elecciones del 96 la consigna fue apoyar a uno para que;
no ganara el otro, en las del 2000 y el 2001 la consigna tiene;
que;
ser: no apoyemos a ninguno de los dos para que ganemos nosotros,;
el;
pueblo entero.;


Es importante que la gente sepa que si se abstiene de votar y le;
dejamos la responsabilidad a los fanáticos de cada partido, más;
rápido de lo que nos podamos imaginar tendremos un bipartidismo;
y;
una dictadura oficializada sobre nuestras espaldas. Por lo tanto;
se;
hace indispensable expresar nuestra voluntad a través del voto,;
quitándole el apoyo a estos dos caudillos y a sus partidos;
políticos.;


Si en las pasadas elecciones predominó el voto por los extremos,;
en;
las próximas tiene que predominar el voto por la diversidad. Si;
logramos que los diferentes partidos políticos reciban el apoyo;
de;
todos sus partidarios y simpatizantes, estaremos forzando la;
organización, el desarrollo y el triunfo de la voluntad popular;
llamada Democracia. Creo que esto sería lo más sano para nuestro;
futuro político.;


Si fuese posible conformar a tiempo una tercera fuerza que;
agrupase;
toda la expresión, la voluntad y el deseo popular ajeno a los;
partidos pactistas, sería un tanto mejor.;


En lo personal considero que las próximas elecciones serán de las;
más importantes en la historia de Nicaragua, ya que estará a;
prueba;
y en juego el futuro de nuestra incipiente y prematura;
Democracia.;


En todo caso, debemos estar consciente, que probablemente sea el;
voto castigo lo único que pueda librarnos del oprobioso futuro,;
que;
nos ha preparado Arnoldo Alemán, Daniel Ortega y sus cúpulas.