Opinión

Adiós, pájaro amigo


— Miguel Bolańos Garay —

La desaparición física de un viejo amigo o de excompańero de colegio, hace siempre reflexionar sobre ese tema tan viejo como el hombre mismo, como es la muerte. Es inevitable. Y siempre doloroso, así como lleno de resquemores su lucubración. Sentir la partida de alguien con quien te ligaba una relación de afecto y amistad es casi igual como con el caso de seres cercanos con vínculos familiares.;


Para la mayoría de los que te conocían, Mauricio Lacayo Barreto era llamado Mauricio a secas, quizás aumentándole luego el apellido. Para mí no, así como para los que te conocíamos desde los viejos tiempos del viejo Colegio Centro América de Granada, el del Tepetate, a como solía decir el reverendo jesuita Carlos Caballero, maestro de generaciones que incluyen la tuya y mía. Para nosotros eras ŤEl Pajaritoť, mote con el que te conocimos hace más de 30 ańos y que luego seguimos y seguiremos conservando, ahora en los recuerdos.;


De la promoción 1968, la primera del actual Colegio Centro América de la capital, con vos, Pajarito, van cinco compańeros que nos abandonan para dejarnos sólo el vacío de su presencia y las viejas anécdotas escolares recordadas de vez en cuando, sobre todo en reuniones entre viejos camaradas de estudios. La parca tiende celadas que nunca nos gustan. O casi nunca. Con vos Mauricio, por ejemplo. Verte tan lleno de vida, de proyectos, de amor para tu familia, de afecto para tus amigos y, de repente, la fatal noticia de tu derrame cerebral y poco después tu muerte. No es justo.;


Lo admirable tuyo, Pajarito, fue tu entrega al arte, sobre todo a la literatura. Lector incansable, siempre abogaste por la necesidad de un foro abierto para plasmar la nueva producción de jóvenes con poca cabida en medios tradicionales. Lo ibas consiguiendo con Ojo de Papel, tu legado histórico cultural, una publicación mensual que había roto esquemas y récords de duración para una revista de su género en los últimos ańos. Por cierto, quedé debiéndote el artículo que me solicitaste hace tiempo para ella. Ni modo, será en otra ocasión y en otras circunstancias. Me culpo por mi irresponsabilidad.;


Quijotes como vos son los que han hecho ver que no todo está perdido en este metalizado mundo, aún a sabiendas de que los artistas mueren pobres. Una mano amiga que se tiende de manera desinteresada es algo no muy común. Nunca lo ha sido. Dentro de tus limitaciones, vos lo hacías y eso tiene un doble valor.;


Por el momento, quedamos en estadios distintos. No sé cuándo podremos otra vez celebrar otro aniversario de promoción o simples reuniones de viejos amigos. ;


Destino cruel que no te dejó volar y alcanzar el próximo estío del dos mil. ;


Harán falta tu sonrisa y causticidad de comentarios, pero sobre todo tu amistad, Pájaro amigo. Hasta pronto.;