Opinión

Carta pública al Ministro de Educación


— Manuel Espinoza Rivera —

Doctor José Antonio Alvarado, Ministro de Educación, Cultura y Deportes hoy me dirijo a usted públicamente a fin de abordar el tema de las Promociones de Preescolar, Primaria y Secundaria, que ańo con ańo se llevan a cabo en todos los colegios nacionales y privados del país sin tomar en cuenta la crisis económica que vive el país. Creo que es un problema al cual se le debe poner orden, dado que éstas afectan el bolsillo de los padres de familia por las compras ostentosas y obligadas de trajes de gala y de togas, orientada muchas veces por los directores de colegios e institutos nacionales.;


Digo esto porque mientras muchos colegios privados sus alumnas y alumnos asisten a las promociones con su uniforme diario, los colegios nacionales ostentan lo que no tienen en esta crisis económica que vive el país. Sugiero que en vez de hacer esos gastos superfluos, los padres de familia ahorren ese dinero para pagar la matrícula de las universidades o centros de estudios a donde van a ingresar.;


Seńor Ministro de Educación, ahora que sé está a las puertas de aprobar en la Asamblea Nacional la estrategia de Educación Nacional y la Ley General de Educación, que no dudo que será un salto cualitativo y cuantitativo para nuestro país, para la educación en general, también es necesario de su parte el terminar con las promociones ostentosas, cuando lo que están haciendo estos jóvenes es aprobar un peldańo más para poder ingresar a las Universidades que conforman el CNU o las Universidades privadas del país.;


Está bien que los alumnos ahorren para celebrar sus fiestas de fin de ańo, de preescolar, primaria y bachillerato, pero me parece ridículo que los nińos que están aprendiendo sus primeras letras se les ponga toga e igualmente se haga con primaria y bachillerato y se haga gastar a los padres de familia lo que no tienen.;


Algunos dirán que es su gusto o porque tienen dinero lo pueden hacer, pero la educación en este país está dirigida por el Ministerio de Educación, institución que pone las reglas del juego, así como los colegios privados las exigen para poder ingresar a ellos.;


He podido ver con mis propios ojos, las exigencias de los directores del colegio y también de grupos de padres de familia que por seguir las consignas de las direcciones de los colegios se prestan a los famosos juegos de hacer coro haciendo insoportable la vida de tantos hogares nicaragüenses.;


Asimismo le digo que también se gasta cantidad de dinero alquilando grandes centros de convenciones para realizar las promociones, pudiéndolas hacer en sus respectivos colegios y después con lo ahorrado realizar la fiesta en buen club o restaurante y disfrutar plenamente del tercer peldańo alcanzado, quedando otros caminos por conquistar:;


Seńor Ministro, usted vino a terminar con la ŤSanta Inquisiciónť que impuso en la educación nicaragüense el anterior ministro (Humberto Belli) hoy veo como positivo que los educadores nicaragüenses se manifiestan en la Revista del Ministerio a su cargo, dando esa apertura que el anterior ministro nunca permitió, continúe avanzando para evitar que continuemos viviendo en Macondo y como le decía a un profesional un día Ťvos fuiste a León, pero León no entró en vosť, abajo el oscurantismo.;


El ańo pasado fui testigo cómo los jóvenes bachilleres de un centro privado, después de haber ahorrado para la fiesta de fin de ańo más de 150 mil córdobas, producto de fiestas y de ahorro semanal, despojándose del egoísmo decidieron entregarlo a los damnificados del Mitch ubicados a la orilla del Lago de Nicaragua, ese digno ejemplo es el que debemos de enseńar a nuestros jóvenes, la Solidaridad Cristiana que tanta falta hace en Nicaragua.;


Enseńemos a nuestros jóvenes la solidaridad cristiana en los centros de estudios y terminemos con las enseńanzas del capitalismo salvaje que está destruyendo a nuestra juventud, formando a hombres y mujeres para la sociedad de consumo.;


Doctor José Antonio Alvarado, los nicaragüenses esperamos que usted cumpla y termine de una vez por todas con el revanchismo y el oscurantismo que cubrió Nicaragua durante la administración Belli, para que la Nación laica vuelva a surgir para el bien del pluralismo político que tanto anhelan los ciudadanos de la patria de Darío, Sandino y Carlos Fonseca.;