Opinión

Sobre el tratamiento de la drogadicción


— Dr. Manuel Madriz Marín —

Me quiero referir brevemente, en relación a personas con serios problemas de adicción a drogas que dicho problema es probablemente de los más difíciles de manejar y de superar y requiere de las siguientes decisiones y medidas:;


1. El deseo, o al menos la intención, de la persona de superar el problema.;


2. Un tratamiento psicológico-psiquiátrico, que implica:;


a) Una fase de desintoxicación.;


b) Una fase de deshabituación.;


c) Una fase de rehabilitación.;


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La 1a. y 2a. fase requieren de un período de hospitalización, que implica:;


— Uso de fármacos.;


— Distanciamiento total de la droga.;


— Estudios paraclínicos.;


— Estudios psicométricos.;


— Psicoterapia individual.;


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La duración de este período es no menor de 3 semanas a un mes.;


3. Psicoterapia familiar, orientada a crear una estructura funcional, que conociendo a fondo la problemática esté en alerta y dispuesta, como grupo, a crear una especie de cerco de protección y apoyo racional (no emotivo) del paciente.;


4. La inserción precoz y sostenida del paciente a un grupo, que con orientaciones de psicoterapia grupal sirva de red de apoyo y cohesión en la rehabilitación del paciente; esto es Narcóticos Anónimos.;


5. Atención sistemática psicológico-psiquiátrica del paciente, posterior a su egreso del Hospital.;


6. Un cambio estructural en los hábitos del paciente, que implique el alejamiento de lugares, situaciones, personas, condiciones, etc., que de alguna manera hayan incidido en el proceso de adicción.;


Con todos estos procedimientos las posibilidades de recaídas aún son muy altas y todos los involucrados: el paciente, el terapéuta, la familia, el grupo social (círculo social cercano de no adictos), el grupo terapéutico (Narcóticos Anónimos), deben estar preparados para ello y saber cómo actuar rápidamente.;


Finalmente, quiero expresar que el apoyo espiritural es también importante en el proceso de rehabilitación, seńalando que se requiere de un período de 2 a 3 ańos totalmente abstinentes, para determinar que una persona está en franco proceso de rehabilitación.;