Opinión

EL BANIC


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Primero fue el Banades, ahora es el BANIC. Un nuevo episodio de;
la rapińa cotidiana. Entrar a saco con los bienes nacionales,;
arruinar al país para enriquecer a una camarilla.;


Asistimos a la reedición anunciada del "caso Banades". Quebrar;
un banco estatal por vía de descapitalizarlo o recurriendo a;
medidas fraudulentas. Después dirán que no es posible actuar;
contra los atracadores, aunque sus nombres circulen en calles,;
se vociferen en plazas.;


Por donde toquemos, Nicaragua cae a pedazos. No queda ya línea;
aérea nacional. Tampoco flota pesquera, ferrocarriles, ni;
empresas. Toca acabar con los bancos. Los que quedan.;


El país ha sido convertido en putiferio mafioso. Sitio para hacer;
su agosto a costa del dolor de la gente, del desmantelamiento del;
Estado.;


Asombra, no el cinismo con que se roba, sino la pasividad ante;
el latrocinio diario. Como si la rebeldía de este pueblo se;
hubiera agotado en la pasada década.;


El hundimiento de Nicaragua tiene su explicación. A él;
contribuimos todos. Unos por participar en el saqueo. Los demás;
por permitirlo.;


Aquí hubo un país. Pronto no quedará nada. El último en salir que;
apague la luz.;