Opinión

Seńor Presidente, vaya al pueblo


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Seńor Presidente leía por medio de Internet las noticias sobre Nicaragua y encontré el 22 de Abril de 1999 el siguiente párrafo:;


El presidente Alemán dijo a la prensa que llegaba donde el Cardenal Obando a pedirle Ťque hoy más que nunca mantenga en oración al pueblo de Nicaraguať y ayuda para que Ťesta democracia que ha costado tanto, no se pierdať. ;


Seńor Alemán estoy muy de acuerdo con su preocupación por la democracia. Y de que ha costado tanto mi generación es el mejor testigo. Tuvimos que enfrentar en las barricadas a una de las dictaduras más crueles de la historia americana. ;


Fueron miles de muertos (la mayoria jóvenes) lo que nos costó el derecho a organizarnos, a estudiar, a tener acceso a la cultura, a poder opinar y manifestarnos. ;


Costó tanto, porque tuvimos que defender esos derechos en una guerra desigual contra la potencia militar más grande del mundo y sus aliados internos, para los cuales nuestros derechos no compaginan con sus privilegios. En esa guerra en la que nos obligaron a enfrentarnos hermanos contra hermanos para sacar su propia ganancia, murieron también miles de jóvenes.;


Yo también estoy muy preocupado por la democracia en Nicaragua, porque me costó desvelo, sudor y el riesgo de perder la vida. Me preocupa el irrespeto permanente a la constitución y al pueblo, que para mí, es la primera uno de los pilares fundamentales de una democracia y el segundo su razón de ser.;


Seńor Alemán la democracia no es el derecho a ser elegido para hacer de las suyas en el poder, sino el derecho del pueblo de elegir a sus gobernantes, para que velen por sus intereses (los del pueblo), por sus derechos; el derecho a la educación, el derecho a la salud, el derecho a tener una vivienda digna, el derecho a la alimentación, el derecho a organizarse y protestar.;


Esa democracia, por medio de la cual el pueblo lo eligió a usted como presidente en el 96, no es producto de los liberales, ni de otros partidos que se quieren adueńar del nombre y desconocen en la práctica su significado. Esa democracia la ha venido construyendo el pueblo de Nicaragua, con uno que otros reveses, a partir de 1979. Y nadie más que el pueblo la necesita tanto, para poder opinar y protestar sin recibir garrotazos o balazos. ;


Los antimotines serán parte de la democracia de Pinochet, pero no tienen cabida en la democracia que sońamos los nicaragüenses. ;


Yo pertenezco a ese pueblo y a excepción de algunos ańos que tengo de estudiar en Alemania, he vivido siempre entre los que se ganan sus derechos en las calles y con sus propias manos y quisiera darle un consejo, si es que acepta un consejo de alguien más jóven que usted, no fue el cardenal Obando el que lo eligió para presidente, ni es él quien le paga miles de dólares por su función. ;


¿Por qué mejor no va dónde el pueblo?, si es que conoce su dirección, él le podría decir exactamente cómo salvar la democracia y le ahorraría al Cardenal la oración. ;


El único problema es que hoy tiene una opinión menos, la de Roberto, pero seguro sus compańeros de la universidad saben lo que él pensaba y esperaba de la democracia.;


Quisiera terminar mi carta con una petición. Si usted es cristiano igual que yo le pediría una oración. No por el alma de Roberto González, que seguro está entre los santos, sino por el alma del policía que lo mató y por el alma del que ordenó la represión. Dios nos escucha a nosotros también, los que no tenemos investidura, aunque algunos no lo crean.;


Esperando mi consejo le sea útil y su oración acompańe la mía, ;


Alvaro Amador;