Opinión

El bombazo de la UCA


— Mario Urtecho —

La explosión de una bomba de contacto en los predios de la Universidad Centroamericana amputó la infancia de un nińo y atentó contra la vida de tres más. Esta nueva tragedia que ha conmocionado a Nicaragua debe ser investigada, dar con los culpables de haber dejado en la UCA el fatal explosivo. Sin embargo, algunos medios de comunicación han dado un tratamiento singular al drama. Un periódico tituló en su primera plana Bomba 6% mutila a nińo mostrando a la criatura vendada y ensangrentada con su bracito amputado. Sin saber el propósito, explica y grafica cómo y con qué se hacen las bombas de contacto y completa la página con un antimotín en cuyo pie de foto se lee que Ťganan menos de mil córdobas mensuales y sufren cuando los mandan a desalojar a precaristasť.;


Estos mensajes conducen de forma subliminal a concluir que los culpables de la desgracia de los nińos son los estudiantes y que los sufridos son los antimotines. Qué burdos! El que la bomba haya sido encontrada por los nińos en la UCA no evidencia que haya sido dejada por los estudiantes, pues allí entra y sale un gentío que no necesariamente son universitarios y bien pudo ser puesta por alguien interesado en avivar la fogata del enfrentamiento, a lo mejor, para que la bomba mutilara a algún o alguna estudiante o en el peor de los casos dirigida contra los chateles que cada domingo se juntan a estudiar. Y quién puede descartar esas posibilidades con tanto crminal que anda suelto en este país?;


Por otra parte un telenoticiero repitió imágenes, supuestamente de estudiantes universitarios en la que se aprecia a un joven con una pelota en la mano. La imagen es congelada y una flecha seńala la supuesta bomba de contacto en manos del joven. Es difícil aseverar que los jóvenes sean estudiantes y que lo que uno lleva sea una bomba de contacto. Sin embargo en mi subconsciente y tal vez en el suyo, amigo televidente, Ťvimosť a un universitario con una bomba de contacto en la mano. Esa es la magia de la televisión! Para los dirigentes universitarios el bombazo es un sabotaje contra la lucha por el 6% y acusan a la policía de no querer actuar contra esos Ťinfiltradosť a pesar de tener sus fotografías y expedientes. (!);


Pero aceptemos que los universitarios andaban la bomba y la dejaron donde la encontraron los nińos. Sin tratar de exonerarlos de responsabilidad debe recordarse que ellos cambiaron cuadernos por lanza morteros o bombas de contacto para responder con violencia a la violencia institucionalizada, lo que es un error, ya que el saldo de sangre y muerte será mayor. Pero no nos enredemos en nuestros análisis, pues culpar a los universitarios sería olvidarse de la verdadera causa de los enfrentamientos, del asesinato de Porfirio, Jerónimo y Roberto y ahora de la desgracia de este nińo con sus alitas y esperanzas mutiladas.;


Un telenoticiero mostró al Seńor Presidente visitando a los heridos y ofreciendo ayuda a los familiares del nińo amputado para que lo atiendan en los Estados Unidos. Es lo menos que debe hacer. Ojalá se mire en el espejo del dolor ajeno ya que este crimen, como el anterior, usted Seńor Presidente también lo pudo evitar. La policía debe investigar a fondo este nuevo atentado y castigar a los culpables. Igual empeńo debe dedicar para esclarecer el asesinato de Roberto González, cuya sangre, como la de estos nińos, aún está fresca frente a la Biblioteca del Banco Central de Nicaragua!;