Opinión

Contenido mínimo de un plan nacional de educación


— Carlos Tünnermann —

De conformidad con la experiencia latinoamerica na, un Plan Nacional de Educación debería comprender:;


1° El contexto socio-económico y político actual y la visión del Proyecto de Nación que se desea construir. Esto implica referirse a los retos o desafíos más importantes que enfrentamos los nicaragüenses, de cara al próximo siglo (por ejemplo, el desafío de consolidar el sistema político democrático, perfeccionar la institucionalidad y el Estado de Derecho; fortalecer la participación de la sociedad civil y la ciudadanía responsable; adoptar el paradigma del desarrollo humano sustentable; el desafío del desarrollo científico-tecnológico y cultural; etc...);


2° Situación actual de la Educación, en todos sus niveles y modalidades (diagnóstico-pronóstico). El diagnóstico debe abarcar los aspectos cuantitativos y cualitativos (contenidos de los planes y programas, métodos de evaluación, formación del personal docente). Deberían seleccionarse algunos ejes temáticos para su análisis más profundo, como por ejemplo los ejes de la calidad y la pertinencia. Un buen diagnóstico es determinante para la credibilidad y el éxito del Plan. Hay ciertos aspectos cuantitativos, además de los tradicionales que se refieren a la evolución de la matrícula por niveles, tasas de escolarización, de deserción, retención, extraedad, tasa de promoción, relación docente-alumno, etc., que deberían incluirse, como por ejemplo, el nivel educativo general de la población, costos por estudiante, análisis costo-beneficio, participación de la mujer y de las minorías lingüísticas y étnicas, etc. En el caso particular de Nicaragua, convendría dedicar una sección especial del diagnóstico a la situación educativa particular de la Costa Atlántica, incorporando un análisis de los programas bilingües e interculturales, etc...;


3° La situación y evaluación crítica de la Administración Educativa, incluyendo la problemática de la descentralización y de la autonomía escolar, que debería ser objeto de una sección especial del Plan, desde luego que el logro de los objetivos del Plan pasa por el mejoramiento sustancial de la Administración del sistema educativo.;


4°. Los objetivos y propósitos del Plan, (colocar la Educación en un lugar prioritario de la Agenda Nacional, como un asunto de todos y como factor estratégico del desarrollo, etc...). Seńalar las metas de cobertura y los plazos para cumplirlas, etc.;


5° Enseguida vendría la presentación del Proyecto Educativo que el Plan se propone promover, con una clara especificación de los principios, objetivos, las políticas y estrategias. Las estrategias (como, por ejemplo, integrar el sistema educativo nacional, cubrir los déficits educativos, elevar la calidad y la pertinencia, mejorar la gestión educativa y fortalecer la institucionalidad, profesionalizar y dignificar a los docentes, etc.), deberán ir acompańadas de los respectivos programas y planes de trabajo, con seńalamiento de los calendarios para su cumplimiento.;


6° Finalmente, el Plan tiene que referirse a los costos de su ejecución y las fuentes de financiamiento. Al menos deberán incluirse, para el largo plazo, metas de financiamiento referidas al PIB, o al porcentaje del presupuesto nacional que se destinará al sector educativo.;


Managua, abril de 1999.;