Opinión

Bombas de contacto, asesinas como las balas de goma


— Karla Castillo Rizo —

Las últimas protestas callejeras me dejaron claro que tan asesinas son las balas de goma, como los morteros y bombas de contacto. ;


De las balas de goma ya estoy plenamente informada. Pero yo era una nińa en la época de la insurrección, y por supuesto, es poco lo que recuerdo de los efectos de las bombas de contacto, cuando fueron usadas por el pueblo para repeler a la Guardia somocista. ;


Hace pocos días, la novedad del uso de bombas de contacto, en las protestas por el seis por ciento, no me impresionaron tanto como a otros compańeros de trabajo de más edad. No tuve conciencia de su poder, hasta que me tocó dar cobertura a lo ocurrido a cuatro nińos del barrio Jorge Dimitrov, a quienes les explotó una bomba de contacto, cuando acudían a reforzar sus estudios, en un proyecto de la UCA. ;


En la sala del hospital La Mascota sentí lo que cualquier madre sentiría. El nińo mutilado es casi de la edad de mi hijo, su cuerpo delgado es similar y se quejaba como nunca quisiera escuchar quejarse a mi hijo. ;


Sólo Dios y las madres sabemos cómo sufre la mujer que trajo al mundo a estas criaturas. Sólo Dios y las madres sabemos cómo sufren las progenitoras de esos estudiantes que, quizás sin conciencia de lo que hacen, manipulan las bombas de contacto. ;


Permítanme no creer en lo que cómodamente dice el Movimiento Estudiantil, que se lava las manos y atribuye a Ťinfiltradosť la aparición de la bomba que lesionó a los menores. Bien pueden decir que me expreso así porque hace ańos que salí de la Universidad. Pero no es así. ;


Como lo dijo la doctora Vilma Núńez de Escorcia, presidenta del CENIDH, una mujer muy comprometida con las luchas populares, esto que ocurrió es una Ťnegligencia criminalť y es el segundo accidente que ocurre en relación a la justa lucha por el seis por ciento. ;


El anterior accidente fue la explosión de la mochila cargada de bombas, que portaba el universitario Efrén Castillo y que ridículamente ahora se lo endilgan a la Policía, porque fue su cámara la que captó el momento del suceso, como si no se supiera que el roce y el calor provocan la combustión de la pólvora. ;


La marcha en la que iba Efrén Castillo había sido planificada para ser estrictamente cívica, pacífica. Me consta, porque recorrí las estaciones policiales y vi las armas de reglamento en los escritorios de los jefes. Los policías iban completamente desarmados, pero los estudiantes no cumplieron el compromiso y llevaron esas bombas que finalmente explotaron en la espalda de uno de ellos y le provocó terribles heridas. ;


A mí no me queda la menor duda que son los estudiantes quienes, a lo mejor por desconocimiento o por la rebeldía de su edad, utilizan las bombas de contacto. ;
Ya vimos lo que puede ocurrir. Este es un humilde llamado para que desistamos de los métodos violentos, porque no puede ser que criaturas inocentes sean marcados de tal forma por una actitud que no tiene que ver con ellos. Así como exigimos que se desista del uso de balas de gomas, insistamos en dejar de usar morteros y bombas de contacto. ;