Opinión

La educación tecnológica


— Bayardo Altamirano López —

E l Sistema Educativo Nacional comprende tres subsistemas: El de;
Educación Básica, Primaria y Secundaria, que regenta el Ministerio;
de Educación (MED), el de Educación Superior que goza de autonomía y es dirigido por el Consejo Nacional de Universidades (CNU) y el de Educación Técnica que dirige el Ministerio del Trabajo por medio de INATEC.;


Se sabe que cada uno de esos subsistemas, padece de graves problemas.;


El de Primaria por ejemplo, no tiene la cobertura que debiera, ya que cada ańo miles de nińos (más de 250 mil) se quedan sin escuela; sus índices de deserción y repitencia son elevados, mientras el de graduación es bajo; el analfabetismo va creciendo y pasa ya del 30%, etc.;


En la Educación Superior también se dan sus perlas, consecuencia del limitado presupuesto y del incumplimiento de los dos últimos gobiernos del precepto constitucional del 6%. Este ańo tan sólo es del 5.48% para no ir más lejos y seguro van a venir las protestas. Y es que los universitarios conocen sus derechos y también sufren la falta de aulas, laboratorios, computadoras y otros medios de enseńanza.;


Pero lo que queremos comentar, es que como consecuencia de las oportunidades educativas que inició la Revolución, en la actualidad se están graduando más de 30.000 bachilleres. El problema es que todos los padres de familia quieren que sus hijos estudien carreras al nivel de licenciaturas y de ninguna manera aceptan la posibilidad de realizar estudios técnicos. Y las Universidades Públicas sólo pueden recibir unos 8.500 de los muchachos que terminan secundaria.;


Sin embargo el problema mayor es el conceptual. Existe una subvaloración cultural de la educación técnica, que nadie trata de corregir, quizás porque en el mismo gobierno no existe una clara percepción del problema. No le asignan la importancia que merece el subsistema de educación técnica y mucho menos le proporcionan recursos. ;


Otro gallo cantaría si se pudieran becar jóvenes de escasos recursos para cursar carreras técnicas y no aprobar leyes donde insconstitucionalmente se justifica el cobro.;


La verdad es que en la situación que vive Nicaragua, de esos 30 mil bachilleres que se gradúan al ańo, unos 20.000 deberían convertirse en técnicos de elevada calificación para dar respuestas a las necesidades económicas del país.;


Pongo dos ejemplos. Un técnico trabajando en Telcor, que domine la electrónica digital y pueda operar y dar mantenimiento adecuado a una planta telefónica moderna, gana mejor que cualquier licenciado y cumple una función sumamente beneficiosa para el país. Sin embargo hasta a esos técnicos tan buenos y tan útiles, los piensan sustituir por extranjeros en el colmo de la ceguera, que raya en la imbecilidad.;


Otro caso. Muchos nicaragüenses tienen temor de adquirir tecnologías modernas (automóviles, equipos electrónicos, etc.) por no existir en el país talleres con técnicos calificados de manera teórica y práctica para repararlos.;


Si agregamos a eso, que los institutos tecnológicos se cuentan con los dedos de la mano y nos sobran dedos. Unicamente INTECNA en Granada y LA SALLE en León y no sé si aún existe el que la antigua RDA patrocinó en Jinotepe. Para colmo de males, en vez de abrir nuevos, cierran los existentes. Por ejemplo INTAFOR de Estelí, que producía técnicos forestales. Que la mentalidad de adscribir INATEC al Ministerio del Trabajo, refleja la concepción mezquina de convertirlo nada más en centro de cursillos de relleno, que justifiquen el 2% que les cobran a los negocios.;


Basta por ahora lo dicho. Usted, querido lector, tendrá más ejemplos sobre todas las verdades, no cree que es hora ya, de que le busquemos algún remedio a estos asuntos.