Opinión

La expectativas de Estocolmo


— Francisco Bravo Lacayo —

L a semana pasada el Sr. ;
Embajador de Suecia, Jan ;
Bjerninger, brindó declaraciones a diferentes medios nacionales en las cuales expresaba con mucha ponderación las exageradas expectativas que la Conferencia de Estocolmo ha despertado en nuestro país.;


Estamos completamente de acuerdo con las palabras del Embajador. En primer lugar, es necesario seńalar que es precisamente el gobierno el que ha despertado esas exageradas expectativas con el fin de echar un velo sobre las graves y continuas denuncias de actos corruptos, el derroche y los procedimientos antidemocráticos.;


Intenta, como en un acto de ilusionismo, que los nicaragüenses aparten la vista de sus desmanes para que la fijen en Estocolmo, creando la falsa ilusión de que, de ahí en adelante, todo irá mejor y que lo que procede es olvidarse del presente para concentrarse en el futuro.;


Personalmente, dijo el Sr. Embajador, creo que Centro América ya se ha transformado por la ausencia de guerras. Una verdad a medias pues si bien no hay conflictos armados, los problemas económicos continúan vigentes y no solamente por el Mitch sino por el tradicional mal manejo de la economía, orientada a beneficiar a una minoría de privilegiados en detriemnto de los intereses de las mayorías que, desde mucho antes del huracán, vivían en precarias condiciones.;


Hay que profundizar la Democracia y descentralizar las instituciones, dijo Bjerninger, pero aquí lo que se hace es desbaratar el poquito avance democrático, centralizando el poder en manos del Presidente, aniquilando todo vestigio de institucionalidad y negándose a actuar con transparencia.;


Con estas realidades, ¿cómo podemos esperar que todo será mejor después de Estocolmo?;


Es evidente que el gobierno liberal no está dispuesto a permitir la participación popular. Eso lo manifiesta con su adversión a los ONG’s y su resistencia a no ser en plan de sometimiento, de lso partidos políticos, incluso del COSEP y del INDE, cuyo presidente, el Dr. William Báez Sacasa, ha denunciado su preocupación por los actos de corrupción que se dan en el gobierno.;


Si los organismos de la empresa privada se quejan, ya podemos imaginar lo que ocurre con los que no han estado ni están vinculados al gobierno.;


Por otro lado, la forma discriminatoria en que se ha distribuido la ayuda —la poca que se ha distribuido— bajo parámetros partidarios y de amiguismo, nos hace pensar que lo mismo se hará con los fondos que se obtengan en el futuro.;


Grave es todo esto porque, como seńalaba el mismo Embajador, Europa ya da muestras de cansancio y su voluntad de ayuda saltará hecha ańicos si no se corrigen los vicios a que tan acostumbrados están los gobiernos del área.;


No debemos sobredimensionar la reunión de Estocolmo y la principal responsabilidad de que esto no ocurra sobre gobiernos como el nuestro, acostumbrados a mentir, a crear falsas ilusiones y a adueńarse de los fondos públicos.;


Debemos ańadir que nuestro pueblo tiene un gran papel que jugar para que las cosas ocurran como debe ser mediante su participación beligerante en la vida pública, adelantándose a tomar de las manos a quienes las tienen largas.