Opinión

La educación a las puertas del tercer milenio


— Federico Mayor * —

L a importancia capital que ;
la UNESCO le asigna a la;
educación con miras al siglo que viene, se vio refrenada en las Cumbres de Jomtein, Tailandia, en 1990, y de Nueva Delhi, en 1993, donde la comunidad internacional ;
fijó los objetivos estratégicos de la política educativa para finales de siglo y suscribió el compromiso de ;
procurar los medios adecuados para alcanzarlos. Estas metas pueden resumirse así: educación para todos, por todos, a lo lago de toda la vida. ;


Este es el desafío que no admite dilaciones, si queremos cambiar el rumbo actual de esta civilización que ;
acumula opulencia y desidia en un extremo de la sociedad, y miseria y exclusión en el otro.;


ĄEducación de calidad para todos durante toda la vida! Sólo así se evitará la exclusión que produce el propio sistema educativo formal. Muchos ciudadanos quedaron apartados, al margen, del sistema educativo, desde muy temprana edad. ;
Junto a la exclusión por razones geográficas, económicas, de sexo, cultural, lingüística, política... tenemos que evitar la Ťexclusión educativať: por esta razón, la adición de la expresión Ťa lo largo de toda la vidať es crucial.;


A menudo las estructuras educativas se han convertido en fuente de exclusión más que de integración. La rigidez del sistema tradicional de estudios y diplomas, la marginación de lenguas y culturas autóctonas, la imposición de normas y modelos ajenos a la sensibilidad nacional, han facilitado esta función segregatoria de la enseńanza oficial. De ahí que una de las grandes preocupaciones de la UNESCO sea la transformación gradual de estos sistemas, para convertirlos en verdaderos instrumentos de integración social y política, que permitan la plena participación de los ciudadanos en la vida pública. La necesidad de proporcionar oportunidades ;
de educación permanente a todos durante toda la vida: este es uno de los objetivos que nos permitirá incluir a los excluidos y alcanzar a los inalcanzables, en particular mediante los recursos que la tecnología moderna ;
pone a nuestra disposición.;


La televisión, los ordenadores, la comunicación vía satélite, los sistemas como Internet —todo eso que ahora se condensa en el concepto de Ťautopistas de la informaciónť— abren un universo de posibilidades inéditas a la creatividad y la iniciativa en este campo. Pero al tiempo que aplicamos con osadía y entusiasmo estas herramientas novedosas, conviene no olvidar a los marginados, a los millones de indígenas, a los Ťnińos de la calleť, a los pacientes de adicción a la droga o a las sectas que esclavizan. A los millones de personas que carecen de los instrumentos más elementales para acceder a la educación, para compartir conocimientos. Saber y sabiduría. No sólo podemos darles nosotros. ĄPueden darnos tanto! Es, por ende, en la interacción donde podemos hallar recíprocos beneficios. Sí, beneficiarnos mutuamente y aumentar la calidad de vida en el medio rural o entre los grupos urbanos más desprotegidos, porque la lógica del mercado casi siempre hace que los principales beneficiarios sean los habitantes acaudalados de las ciudades, ;
con lo que se refuerza la espiral de exclusión y empobrecimiento de las capas sociales menos favorecidas.;


Cuando se examinan los problemas más perentorios a los que se enfrenta el mundo contemporáneo —deterioro del medio ambiente, crecimiento demográfico desbocado, asimetrías económicas, desequilibrios sociales, violación de los derechos humanos, situación de la mujer, tráfico de armas y drogas, resurgimiento del fanatismo y la violencia—, resulta ineluctable ;
la conclusión de que la educación es la clave para transformar esas tendencias negativas que ensombrecen el futuro.;


Ante la necesidad de replantear los objetivos y métodos docentes para lograr una acción más eficaz en los próximos ańo, la UNESCO constituyó en 1993 una Comisión Internacional sobre la Educación para el Siglo XXI, dirigida por quien fuera Presidente de la Comisión Europea, el Sr. Jacques Delors. En su informe final, esta entidad destaca cuatro pilares que son la ;
base de la educación: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a ser y aprender a convivir.;


A los cometidos que plantea este informe me gusta ańadir otra exigencia que considero será cada vez más relevante en el futuro inmediato: aprender a emprender. Una exigencia que viene a complementar con un imperativo ;
de solidaridad el imperativo de autenticidad implícito en las otras cuatro tareas. Tenemos que forjar generaciones de jóvenes emprendedores, capaces de aplicar los conocimientos adquiridos, capaces de tener iniciativas propias; ciudadanos autónomos que no esperen siempre que alguien les ;
tienda la mano y les indique a dónde deben dirigirse. Albert Einstein solía repetir que Ťen momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimientoť. Sólo la imaginación y la audacia permitirán a la humanidad superar la crisis ética que atraviesa en estos ańos.;


De modo que al consejo de Horacio —ťsapere audeť— o sea, Ťatrévete a saberť habría que ańadir hoy el de saber atreverse, la urgencia de aprender a emprender, de asumir el riesgo y dar respuestas creativas a los desafíos ;
de la contemporaneidad. En una sociedad planetaria como la nuestra, donde el rápido desarrollo tecnológico se yuxtapone a los desequilibrios y las asimetrías más intolerables, las soluciones sólo pueden provenir de quienes aceptan los retos y proceden con osadía, siempre y cuando su actuación se fundamente en el saber y la experiencia. Porque, a fin de cuentas, Ťel riesgo sin conocimiento es peligroso, pero el conocimiento sin riesgo es inútilť. Es inútil culturalmente, es inútil socialmente. Por tanto, cuando tenemos el conocimiento, tenemos que arriesgarnos.;


* Director General de la UNESCO