Opinión

Universidad: lucha de corazones heroicos


— Lic. Aura Violeta Aldana Saraccini —

El derecho por decreto constitucional, el 6% de los gastos ordinarios y extraordinarios del Presupuesto General de la República de Nicaragua, debe ser entregado anualmente a las universidades que pertenecen al CNU. Con una parte de ese dinero, cantidad considerable de jóvenes nicaragüenses pueden acceder a la educación superior. Esto significa lograr que algunos hombres y mujeres no pasen a engrosar las filas de la exclusión que el neoliberalismo y la corrupción han multiplicado alarmantemente entre los sectores empobrecidos. El SEIS POR CIENTO entonces, es el medio legal que posibilita un acto de justicia.;


Sin embargo, ya se volvió costumbre dentro de la ingobernabilidad neoliberal, que los universitarios tengan que sufrir vejámenes y llorar mártires, para que se les otorgue. Nunca lo han entregado totalmente y siempre, como preámbulo de la entrega, el poder masacra a sus víctimas.;


Abuso y confusión;


Demandar el respeto del seis por ciento para las universidades, es cumplir con el deber ciudadano de ejercitar el Estado de Derecho y la democracia real. Es luchar contra la inmoralidad y el enriquecimiento ilícito. Por ello, al no tener argumentos para respaldar el robo, el gobierno recurre a la fuerza bruta: la policía y su propaganda. ¿Quién, con un poco de sentido común y humano, no siente asco al ver en la televisión, imágenes que tergiversan el delito? Los que practican la violencia institucionalizada, los seńores de corbata y capital, se presentan como víctimas. Y, para matizar mejor la farsa, exhiben a los golpeados Ťguardadores del ordenť, víctimas en última instancia, de quienes los mandan. Paradójicamente los desnudos de dinero y de poder, los despreciados, abusados y hambrientos de justicia, quedan como victimarios.;


Algunos ciudadanos se confunden. Otros nada confundidos, alimentan su atávico resentimiento por el que tiene dignidad. ĄEl falaz discurso gubernamental se multiplica! Así, las cosas, los universitarios terminan como objeto en las infértiles discusiones ideológicas y políticas. Enajenados seguidores y críticos hacen el ridículo y se pierden emotivamente sin reflejar la causa del problema. Pero, nada de esto es casual y extrańo. La pútrida dictadura con disfraz democrático, sabe lo que hace. En la Ťlógicať que rige los destinos de la patria desde 1990, los adláteres del capital transnacional tergiversan las causas de la lucha universitaria. Su visión de clase o desclasada (hay de todo en esta vińa del Seńor) les impide aceptar que las aulas universitarias sean recintos para sectores populares.;


Para ilustrar lo dicho, apreciables lectores y lectoras, se comparte con ustedes un histórico escrito, publicado el 28 de marzo de 1990, con el título: ŤPropuesta de Comisión Médica a El Nuevo Diarioť, en la página 20 de este rotativo. En él se hace referencia a las propuestas sobre políticas de salud y a las consideraciones sobre la Facultad de Medicina, que en un documento de 27 páginas, elaboró una Comisión Médica Adjunta, bajo la asesoría del abogado Oscar Herdocia. Reflexiónese uno de los párrafos que dice: ŤEl hijo de un obrero o campesino no debe estudiar medicina a la fuerza, para modificar el origen de clase de los médicos. Esa penetración es absurda, pues en su mayoría siempre la Universidad ha sido alcanzada por una clase media llena de espíritu de superación teniendo como único mérito su vocación y capacidadť. Similares planteamientos harían otros elitistas intelectuales si tuvieran que considerar quienes son las y los nicaragüenses con derecho a estudiar cualquier carrera universitaria.;


Dolor y dignidad;


No se puede escapar al asombro cuando un noticiero anuncia que el Rector de una universidad nacional renunció a su cargo, para no comprometerse con las luchas del 6%. Que decidió ser funcionario de un ministerio del gobierno neoliberal. ;


!Ah! y que su sustituto en la Rectoría, representará en el Alma Mater los intereses gubernamentales. Tampoco falta la molestia de oír a profesionales universitarios y Ťcultosť académicos, calificar despectivamente a quienes participan en las protestas. Repiten con entusiasmo la concepción de la clase a la que no pertenecen y que servilmente siguen. Qué decir del dolor que causan los heridos y lastimados. Y, cómo describir la ira que produce la fuerza brutal de los organismos represores y la bruta insensibilidad de los oficialistas parlamentarios.;


Pero, en este maremagnum de contradicciones, también hay satisfacciones. Ejemplar profesional es la Dra. Vilma Núńez de Escorcia. Socorre, con la valentía que tienen las honestas, a los estudiantes que marcaron un nuevo hito en los anales de la vida universitaria nicaragüense: la toma de la Cancillería. ;


Estudiantes de carreras autofinanciadas, exponen su vida, solidarizándose con sus compańeros sin recursos económicos que necesitan del subsidio para estudiar. Sencillos trabajadores de las áreas no académicas, con sincera honradez, apoyan moral y materialmente a los damnificados. No todo es mediocridad y miedo, oportunismo y desvergüenza. La universidad es cuna de valores. Las alas aunque cobijen estudiantes pobres, son laboratorios de dignidad y decoro. Son invernaderos donde florece esa altivez que la juventud va conduciendo hacia el encuentro de la autoestima y del amor solidario. Hay ejemplos de comunidad, no sólo de enajenado individualismo. A esto le temen los que quieren hacer de las universidades el excluyente reducto del dinero. Esos que por temor, reprimen con vileza lo que no pueden vencer con humanismo.;


*IDEHU-UPOLI;