Opinión

Seńor, protege a mi pueblo


— Armando Cedeńo Ramírez —

O h Seńor! ¿Qué esperas, para;
tender tu manto divino sobre tanta gente paupérrima ;
y desheredadas?;


ŤProtege la herencia de mi pueblo que está quedando desheredado, pues sus tierras se venden como tierras ejidales a precios ilegalesť.;

;
ŤProtege a los nińos que se concentran en los semáforos y adornan en ;
su alrededor como TOTEM cargando uno a otro bajo el calcinante sol y la amenaza constante de ser atropellados por los carros.;

;
Protégelos de las caravanas que ;
con su infernal ruido de sus sirenas apagan la protesta de los Médicos y ;
los Maestros y aplastan con sus ruedas el hambre y el corazón de los pobres.;

;
Protégelos de la prostitución, de la violación del crimen y sobre todo de su analfabetismo, como una herencia de los gobiernos irresponsablesť.;

;
ŤProtégenos de la vulnerabilidad de los diputados, que venden su conciencia a los políticos y a los gobernantes: ;
si tan solo cumplieran de dar al César ;
lo que es del César, y a Dios lo que a ;
Dios corresponde. Estarían cumpliendo con el puebloť.;

;
Protegemos de esta democracia, con todo respecto yo diría maldita democracia, pues a tu rebańo lo están llevando al matadero y al suicidio.;

;
ŤProtege a los trabajadores, que cargan sobre sus espaldas todo el peso de los desiertos de los funcionarios corruptosť.;

;
ŤProtégenos de los sembradores ;
del vicio, que con su quema de marihuana, alumbra la miseria de mi ;
puebloť.;

;
ŤApacigua a los patrones para que ;
se apiaden de los que sirven, no toques ;
los clarines de Jericó para destruir ;
sus murallas, dale la oportunidad ;
para que alcancen la pazť.;