Opinión

La dignidad anda de vacaciones


— Francisco Bravo Lacayo —

L os nicaragüenses mayores;
recordamos —malos recuerdos— cuando el Ťjefeť del Partido Liberal Nacionalista, acostumbrado a atropellar no solo a la gente común que ocasionalmente se le acercaba sino a los mismos funcionarios, ministros abajo, les humillaba, se reía de ellos con los serviles haciéndoles coro, abusaba de sus mujeres e hijas, el mismo tiempo que les mantenía pegados a él mediante piltrafas que les tiraba a costa del erario, con lo que soportaban las humillaciones saliendo al final con el rabo entre las piernas como perros apaleados. El colmo es que algunos le bailaban como chompipes y rebuznaban para ;
divertirle. Tiempos tristes y vergonzosos que creíamos idos para siempre. ;
Pero... ;


Estábamos equivocados. La semana pasada vimos en la televisión el espectáculo bochornoso de un seńor Diputado, supuestamente digno representante del pueblo, aceptar sin la menor vergüenza que el Ťseńor Presidenteť les había regańado —a su bancada— por no haber sabido enfrentar la protesta de los diputados sandinistas escenificada días antes en el propio recinto de la Asamblea Nacional.;


Ya antes habíamos visto, durante las conferencias de prensa, a altos funcionarios riéndose a mandíbula batiente de los chistes de mal gusto y hasta de las chabacanadas dichas por el nuevo caudillo, en abierta repetición de una estampa odiosa que negaba y sigue negando la tradicional rebeldía y dignidad del nicaragüense, siempre franco y nada hipócrita, reconocida por los extranjeros que nos conocen.;


Es un retorno al pasado. Un presagio que augura días de dolor y lágrimas para nuestro pueblo.;


Porque, ¿cómo es posible que un miembro de un Poder del Estado, supuestamente igual en dignidad al miembro de otro Poder como el Ejecutivo, acepte que le Ťregańenť y hasta se atreva a decir que Ťes buenať la humillación porque de esta manera, deducimos nosotros, van a trabajar como borregos en el futuro, obedeciendo sin chistar la orden del amo. ¿Cómo es posible esto si hasta un nińo de preescolar se rebela, protesta y patalea cada vez que le llaman la atención?;


Seguramente, la sumisión indigna se debe a la ambición compulsiva de disfrutar de los privilegios que proporciona el despojarse de todo atisbo de hombría con la única finalidad de Ťvivir bienť a costa del abuso del tesoro público.;


¿Y la ética, la moral, la honestidad y las buenas costumbres de que tanto nos hablan los abuelos? Lo más probable es que anden de vacaciones en la luna.;


Sólo una pregunta: ¿Habrá sentido un mínimo de vergüenza el diputado de marras cuando se vio reflejado en la televisión? ¿Qué pensarían sus familiares?;
Vamos cuesta abajo y de rodada. Sólo nos ilusiona pensar que tras las grandes crisis que sufre un país o una sociedad, siempre se da la reacción que pone los puntos sobre las íes.;


Por el momento, no existe respeto entre los Poderes del Estado. Lo que hay es AVASALLAMIENTO. La negación absoluta de la INSTITUCIONALIDAD.