Opinión

Descentralización administrativa y participación ciudadana


— José León Talavera Salinas —

Entre los temas más internacionalizados por la moderna ciencia;
política y el derecho administrativo encontramos, el de la;
descentralización administrativa, concepto que se ha venido;
transformando en una de las demandas más sentidas por los;
gobiernos locales y la ciudadanía en general.;


Se trata de encontrar a través de este modelo, la posibilidad de;
simplificar los procesos de organización de la función pública,;
con el propósito de hacerla más transparente y eficiente.;
Pareciera obvio entonces, que hay que desencadenar este proceso;
de transferencia de decisiones y acciones que hasta hoy se;
ejecutan desde el nivel central del gobierno y trasladarlas a las;
unidades base de la administración pública, los gobiernos;
municipales.;


Sin duda este proceso debe implicar el fortalecimiento de la;
capacidad de gestión de las administraciones públicas locales,;
para que no se trate únicamente de transferencia de problemas a;
las Alcaldías, sino de las oportunidades para abordarlos con la;
mayor eficiencia. Nos referimos también a la indispensable;
decisión política para desconcentrar el presupuesto nacional,;
favoreciéndose con ello la posibilidad de controlar de mejor;
manera la ejecución de los fondos públicos, en estos tiempos;
caracterizados por el abuso y la corrupción generalizada en;
ministerios y entes autónomos del Estado.;


Debemos reconocer por otra parte que, la escasa tradición;
democrática nicaragüense, asociada a los más atrasados estilos;
autoritarios de ejercer la política, representan obstáculos;
naturales para hacer realidad la vigencia de un modelo de;
administración pública descentralizada.;


El gobierno liberal de turno se ha caracterizado por acentuar;
estas tendencias, al promover el nombramiento de los funcionarios;
menores desde el nivel central, al igual que la distribución de;
prebendas de forma directa por el Presidente de la República,;
atentando lo anterior contra la lógica moderna de la;
administración pública.;


Tenemos que aceptar por lo tanto que, en las actuales;
circunstancias, ni el Presidente de la República ni los ministros;
de gobierno están genuinamente interesados en trasladar los;
instrumentos tradicionales de poder a los gobiernos locales.;


Sin embargo, la creciente conciencia de los ciudadanos y las;
nuevas formas organizativas en la base de la sociedad, reclaman;
transformaciones inmediatas en el ejercicio de la función;
pública. Nos referimos de manera particular al nuevo liderazgo;
concentrado en las centenares de organizaciones no;
gubernamentales, especializadas en temas educativos, salud, medio;
ambiente, género, nińez, adolescencia y desarrollo rural entre;
otros, que han venido transformándose en verdaderas unidades;
voluntarias de fiscalización ciudadana y en coejecutoras de;
importantes proyectos a nivel local.;


Un aliento natural de los nuevos enfoques descentralizadores es;
sin duda, la cooperación internacional, que fatigada por la;
ausencia de resultados como consecuencia de depositar recursos;
económicos en el barril sin fondo del gobierno central, han;
comenzado a condicionar los nuevos programas de ayuda al;
desarrollo, a la ejecución directa del financiamiento que;
aportan.;


Debemos asociar entonces los nuevos roles de los gobiernos;
locales, a los nuevos espacios de participación ciudadana en los;
que sin duda alguna el sistema democrático debe salir;
robustecido.;


Por ello se vuelve crucial el proceso que desembocará en las;
elecciones municipales del ańo 2000, ocasión que representa una;
extraordinaria posibilidad para poner a prueba la viabilidad de;
modernizar la gestión municipal.;


La separación de las elecciones locales de las nacionales por;
primera vez en nuestra historia política contemporánea,;
representa un inmenso reto para competir democráticamente entre;
las principales fuerzas políticas de Nicaragua. La eliminación ;
de los riesgos del voto en cascada a partir de las candidaturas;
presidenciales y parlamentarias, constituye una oportunidad para;
los líderes naturales de los distintos municipios del país.;


Tenemos a la vista la posibilidad de sustituir la votación anti-;
alguien, por un voto de confianza en el futuro. Ojalá entonces,;
los que promueven el antisomocismo y el antisandinismo se;
transformen de rehenes del pasado, en rehenes de minorías y una;
nueva mayoría, como la que hemos comenzado a aglutinar alrededor;
del MOVIMIENTO PATRIA, demuestre que Nicaragua es primero y que;
nos pertenece a todos.