Opinión

Por la defensa de las Instituciones Públicas


— Carlos García Caracas —

El propósito de nuestro trabajo no es asumir la defensa del;
Contralor. De sobra conocida es su reputación de hombre probo,;
como para que su honestidad pueda ser puesta en tela de duda. Lo;
que sí estamos dispuestos a iniciar, es la defensa de la;
Contraloría General de la República como institución del Estado;
con una función específica y con facultades de organismo rector;
del sistema de control de la Administración Pública. Es decir,;
fiscalizador de los bienes y recursos del Estado.;


Tanto en este, como en el pasado gobierno, se ha hecho una;
reiterada alusión al "Estado de Derecho" como conquistas;
políticas de sus respectivas gestiones, pero vemos que no han;
pasado de ser meros slogans publicitarios. Es en el Derecho y en;
la Ley donde se encuentra el fundamento del orden que permite el;
desarrollo político de los pueblos y la instauración de la;
democracia, por eso se hace necesario el fortalecimiento;
progresivo de las instituciones del Estado y su obligado respeto;
por todos los ciudadanos, principiando por el Primer Magistrado;
de la nación. Después de todo, los funcionarios en tanto que;
servidores públicos, son pasajeros, las instituciones permanecen;
en el tiempo, son las columnas donde descansa el basamento legal;
de un Estado moderno. Atentar contra su credibilidad es regresar;
al pasado que tanto hemos maldecido.;


Es preocupante la marcada tendencia que existe en el ambiente;
político a minar las bases de las instituciones del Estado. La;
gente que gobierna y la que está en la oposición deben entender;
que el buen resultado de una gestión administrativa dependerá en;
gran parte del apoyo que den a estos entes fiscalizadores que;
velan para que el dinero que tanto nos cuesta, podamos al menos;
tener la satisfacción de saber el camino que tomó. De no ser así,;
entraremos al próximo siglo como Adán y Eva salieron del Paraíso.