Opinión

Universidad, ética y mercado


— Guillermo Rothschuh Villanueva —

Ninguna profesión y mucho menos ningún profesional puede dejar;
de interrogarse acerca de las transformaciones radicales que;
ocurren a finales de siglo. Los cambios y mudanzas que;
experimenta el mundo subvierten las bases sobre las que se;
asientan diferentes prácticas profesionales. El aceleramiento de;
la revolución científico-técnica ha modificado por completo el;
paisaje comunicacional. Esta certidumbre impone la reflexión y;
el análisis. La perplejidad que provoca la magnitud de estos;
cambios debe reorientarse y focalizarse en la búsqueda de;
respuestas inmediatas.;


La razón de ser de una universidad, pero sobre todo de una;
facultad de comunicación, deben consistir en anticiparse al;
cambio. En poner en perspectiva las transformaciones, en;
cuestionarlas y en buscar respuestas audaces e inmediatas. La;
comunicación ha pasado a ser uno de los ejes referenciales más;
importantes de fines de siglo. Se ha convertido en la fuerza;
integradora y propulsora de la sociedad informativa. Las redes;
de comunicación en tiempo real están configurando el modo de;
organización del planeta.;


Enfrentados a los cambios y exigencias del mercado, la;
universidad debe estar convencida que su existencia no puede ni;
debe reducirse a reproducir el mundo laboral en las aulas. Su;
misión es más amplia y delicada. El reconocimiento de esta;
circunstancia tampoco debe llevarnos al olvido de que la;
actuación de la universidad no es ajena ni está desvinculada de;
la lógica y desarrollo de otras instituciones sociales. En el;
equilibrio de estas tensiones y en la especificidad de sus;
funciones radica su originalidad y compromiso.;


El reto más importante para las universidades latinoamericanas;
continúa siendo el de comprender cabalmente la época en que les;
corresponde cumplir su misión y adecuar su quehacer en la;
consecución de estos objetivos. Su compromiso permanente es con;
el saber, el conocimiento y la acción. La crítica a las;
universidades consiste en seńalarles que su interés primordial;
hoy en día radica en la falta de un proyecto educativo y social;
distinto al que le formula el mercado de trabajo. Las;
universidades no pueden estar en disonancia con estas exigencias;
de la sociedad, pero tampoco deben plegarse servilmente a ellas.;
La universidad tiene que tener capacidad de anticipación y no;
olvidar jamás que la fundamentación de su compromiso es;
esencialmente ético. La pregunta inevitable que surge ante estos;
planteamientos, más allá de los intereses del saber y de los;
intereses del mercado, es el tipo de proyecto social al que está;
apostando la UCA en estos momentos de redefiniciones creativas;
y audaces.;


Una de las debilidades que acusan algunas de las universidades;
nicaragüenses ha sido su falta de perspectiva y la lentitud con;
que han adecuado sus planes de estudios a las nuevas exigencias;
por las que transita la sociedad nicaragüense de finales de;
siglo. Después de acumular treinta ańos de experiencia al frente;
de la rectoría de Harvard, Derek Bok, con más sentido realista;
que con intención de ironizar, plantea que los cambios en las;
universidades requieren mucho tiempo y una enorme paciencia. Las;
modificaciones que en una empresa o fábrica llevan de tres a;
cinco ańos ejecutarlas, en las universidades se requieren veinte;
o treinta ańos, para que cristalicen felizmente. Esto me recuerda;
la afirmación mordaz de Ernesto Sábato, cuando expresa que no hay;
mayor conservatismo que el de los revolucionarios. Una visión;
similar apunta Cristovam Buarque, preocupado por colocar a la;
universidad en la frontera del futuro, con el ańadido de que;
traza caminos y fija derroteros. Su trayecto va de la;
especialización hacia la búsqueda de una nueva globalidad del;
pensamiento, que permita a la universidad ingresar en un nuevo;
renacentismo.;


Para que la pregunta no continúe flotando en el ambiente y para;
responder a los maliciosos de toda la vida, debemos decirles que;
la UCA apuesta por un futuro más humano y solidario y por un;
compromiso real y verdadero con el país. No podemos renunciar a;
un proyecto político y social que tome en cuenta las necesidades;
de nuestra sociedad. Nuestra propuesta es inclusiva, amplia,;
democrática, y toma en cuenta las crecientes demandas sociales;
de la mayoría empobrecida de nicaragüenses.;


La determinación de la Universidad Centroamericana es la de;
encaminar sus pasos en cuatro direcciones. Durante la Lección;
Inaugural Ańo Académico 1998, el Rector de la UCA, Padre Eduardo;
Valdés Barría S.J., trazó el camino: 1.- Volver al análisis de;
la identidad nacional. 2.- Retomar los criterios o mediaciones;
por las cuales se sigue mostrando esa identidad. 3.- Entrar en;
la problemática nacional y 4.- No rehuir al desafío que implica;
estar en medio de las fuerzas y tendencias del país.;


Universidad Centroamericana;


Managua, Septiembre 1998.;