Opinión

El Presidente y los periodistas


— Onofre Guevara L. —

En el ejercicio diario de su función informativa, los;
periodistas pueden omitir parte de los hechos por deficiencia;
profesional y, en ocasiones, por conveniencia, pues antes que;
informadores, son ciudadanos con criterios políticos. Los;
periodistas pueden interpretar los hechos según su criterio o;
reproducir fielmente los puntos de vista ajenos, pero nada de lo;
que escriban al momento de informar podrá apartarse de los hechos;
mismos, porque, de lo contrario, no serían comunicadores sino;
escritores de ficción. Y este cambio no ocurre mientras los;
periodistas están inmersos en el proceso informativo, aunque,;
eventualmente, algunos puedan optar por la literatura. ;


La noticia tampoco es una invención literaria ni el periodista;
tiene por oficio mentir, pues ningún medio de comunicación lo;
toleraría. Los autores de la mentira son, generalmente, los;
políticos, y, por norma general, no son los periodistas los;
responsables de que, en determinadas situaciones, la información;
tenga que aparecer ante sus receptores como contradictoria,;
reńida con la verdad o plagada de ignorancia. Una muestra de esto;
nos lo ofreció el presidente Alemán, en su confrontación con el;
ingeniero Agustín Jarquín. ;


Cuando al presidente le preguntaron acerca de porqué no acusó;
al;
Contralor ante los tribunales de justicia por los supuestos;
delitos que le atribuye, y más bien trasladó el caso a la;
Asamblea Nacional, tuvo una recriminatoria respuesta: parece --;
dijo-- que los periodistas no estudian el sistema jurídico del;
país. Con esta contestación, el presidente Alemán acusó a los;
periodistas de ignorancia acerca del orden jurídico nacional,;
porque supuestamente desconocían que es el parlamento al que;
corresponde controlar al Contralor, por ser este Poder del Estado;
el que lo nombra o lo sustituye.;


Pero ocurre que, precisamente, fue el presidente Alemán quien,;
antes de que hubiera diseńado mejor el acoso para el Contralor,;
declaró que serían los ministros o directores de varias;
instituciones estatales quienes llevarían al Contralor a los;
tribunales (por eso renunció Pablo Ayón a la dirección de ENITEL,;
¿recuerdan?). Antes había declarado su intención de crear un;
órgano fiscalizador de la Contraloría ("¿quién controla al;
Contralor"? fue su pregunta-consigna de entonces), olvidando,;
omitiendo o ignorando que tal función corresponde a la Asamblea;
Nacional. ;


Resulta pues, que fue el presidente Alemán el primero --y el;
único-- que, siendo licenciado en Derecho, no parecía conocer su;
profesión cuando pretendió manipular a sus funcionarios y poner;
por sobre la Contraloría un ente prefabricado que cumpliera sus;
deseos de neutralizarla. El hecho de que nuestro país, además de;
mal gobernado, tenga un primer magistrado que no estudia su;
sistema jurídico, y ayuda a distorsionar la información sobre el;
particular, no tiene disculpa. Nuestro presidente es licenciado;
en Derecho, y le es obligatorio conocer y actuar conforme las;
leyes nacionales, aunque haya ejercido principalmente en asuntos;
que no requieren agudeza jurídica, como tramitar fianzas y;
licencias para conducir. ;


Con el antecedente de haber dado palos de ciego antes de llevar;
las acusaciones contra el Contralor ante el parlamento, el caso;
también se volvió un juicio político en el que la distorsión de;
los hechos comenzó con una distorsión acerca del trabajo de los;
periodistas: que no estudian el sistema jurídico del país. Esto;
sólo es cierto en cuanto a que no estudian el Derecho como;
profesión; pero los periodistas tienen conocimientos generales;
de;
muchas cosas, y su obligación principal es conocer los problemas;
del país e informar sobre los mismos con veracidad. ;


Lo preocupante es que un licenciado en Derecho actúe como si no;
conociera las leyes del país, sólo porque así conviene a los;
intereses económicos y políticos propios y a los de su clan;
partidista. ;