Opinión

Orgullosos ¿de qué?


— Francisco Bravo —

En el desfile llevado a cabo en el Estadio Nacional RLP con;
motivo de las Fiestas Patrias, las bellas alumnas de un conocido;
colegio llevaron una manta desplegada en la que se leía la frase;
"Orgullosamente Autónomo".;


¿Orgullosos de qué?, nos preguntamos. ¿De que el Estado, violando;
la Constitución de la República, haya violado el mandato de;
proporcionar educación libre y gratuita a los estudiantes? ¿Del;
futuro incierto que les aguarda una vez terminados sus estudios?;
¿De la desocupación que sufren sus padres? ¿Del avance de la;
drogadicción en los centros de estudio? ¿De la miseria infantil;
que se exhibe en los semáforos? ¿Del desamparo que se seba en la;
nińez rural? ¿De qué? ¿De los trescientos mil nińos que se;
quedaron fuera de las aulas?;


La manta era un contrasentido que chocaba violentamente con la;
realidad que vive nuestra juventud y la población trabajadora;
entera.;


Sin embargo, no sabríamos decir si hubo un previo acuerdo entre;
la directora o el director del instituto en cuestión y algún;
mandadero del Presidente Alemán para que éste aprovechara la;
manta y sacara pecho afirmando que había una perfecta unidad;
acerca de la compenetración entre los planteamientos del gobierno;
y la felicidad que les embarga en los críticos momentos que;
vivimos.;


Todo fue una farsa y una hipocresía que debe haber llenado de;
satisfacción a don Humberto Belli, ex-Ministro del MED, impulsor;
de los planes de privatización de la enseńanza pública y causante;
de los dolores de cabeza de miles de padres de familia que se ven;
obligados a trampear para comprar los útiles escolares de sus;
hijos, los libros en primer lugar, por más que hayan desaparecido;
centenares de miles de ellos de las bodegas del MED, robo que;
permanece en el más profundo misterio hasta el momento.;


Pero el Presidente habló enchido de amor a la Patria y a la;
juventud estudiantil, con lo que quedó plenamente satisfecho, lo;
mismo que el director o la directora del Instituto que exhibió;
la mentirosa manta. Misión cumplida, debe haber dicho,;
disponiéndose a celebrar con sus amistades la magna fecha con;
algún dinerito que le cayó de las alturas, digo, del cielo.;


Mayor ejemplo de amor a la Patria no existe, ni tampoco mejor;
lección de civismo.;