Opinión

Vengan los cambios que vengan en el periodismo, lo esencial será siempre el SER humano


— William Ramírez —

Estos amigos míos, estos compańeros míos, estos colegas míos,;
saben tan bien como yo, que lo más difícil en este hermoso;
ejercicio del periodismo es escribir la primera letra, la primera;
palabra, el primer párrafo.;

En las salas de redacción, en las Escuelas de Periodismo, en;
cualquier lugar donde ejerzamos esta arraigada profesión, el;
comienzo es lo más difícil. Pero nosotros los periodistas no;
somos la excepción. Desde Adán y Eva ha sido así. No es fácil dar;
el primer paso. Y cuando lo hacemos, titubeamos, avanzamos;
despacio, hasta que la práctica nos va enseńando cómo hacer mejor;
las cosas, que la Universidad no es más que el lugar donde nos;
brindan las herramientas para que con nuestra inteligencia y;
capacidad, la vida nos muestre el campo propio para aplicar lo;
que la teoría nos enseńó.;

Y qué bonito es escuchar nuestros nombres en las radios, verlo;
escrito en los periódicos, en las revistas. Y leer lo que;
escribimos, o escucharnos en una entrevista, en una pregunta, en;
una intervención periodística.;

Decenas de ańos en esta profesión, Abriendo, cerrando, volviendo;
a comenzar. Hoy aquí, mańana allá, pero, necios, volvemos a la;
brega, al trajín diario, con disciplina espartana, con angustia;
de reportero nuevo, con el brillo en los ojos, el temblor en los;
dedos, la garganta entrecortada. Pensamos en la primicia, en la;
noticia exclusiva, en la competencia por ser el primero, por ser;
el mejor, independientemente del medio o del tipo de periodismo;
que practiquemos.;

Y el tiempo, inclemente, no ha podido hacer que dejemos de sentir;
a lo interno la vocación por la noticia. Como si fuera la primera;
vez. Aunque te nieguen los anuncios, aunque te cierren los;
espacios, de una manear o de otra, estamos de nuevo en el oficio.;

Nicaragua está viviendo una situación complicada desde el punto;
de vista periodístico. La vieja lucha del control de los medios;
de comunicación y el deseo de acabar con los que no piensan como;
el gobernante de turno, de aquellos medios que no se doblegan,;
que son críticos, que pretenden mantener la independencia;
constituye un obstáculo para quienes gozan de las prebendas del;
estado, de los poderes públicos, y no sólo juegan con el santo,;
sino también, con la limosna. ;

Digo, no es indispensable en estos tiempos alimentar directamente;
una cuenta personal, con cuentas y cheques a tu nombre. Construir;
una carretera, una hacienda, un rancho, pozo artesianos, tendido;
eléctrico o telefónico con fondos no autorizados del Estado, es;
también otra manera de jugar con la limosna del santo, Aunque San;
Pedro calle y otorgue.;

Y encima pelear por evitar la fiscalización del gasto público;
para que todas estas anomalías se callen, no se conozcan, se;
oculten a la ciudadanía, no es más que la continuidad de la;
corrupción, ante la complacencia, o en el mejor de los casos,;
ante el silencio de la comunidad internacional que calla por;
razones ignoradas, aunque sea el dinero de esos países a quienes;
dicen representar el que se va por el tubo de las aguas sucias;
de la corrupción.;

Como hombres de prensa no podemos dejar de decir lo que ocurre.;
Es nuestro oficio. Con responsabilidad, con las palabras más;
sencillas, de la manera que sea más entendible para los;
ciudadanos. Callar las noticias es una forma de mentir. Y nuestro;
oficio no es mentir. Es al revés. Nuestro oficio es transmitir;
la verdad de lo que ocurre. Y eso conlleva riesgos. En muchísimos;
países, incluyendo Nicaragua, ha costado la vida a cienes de;
colegas. Pero esta es la profesión que elegimos. Corriendo con;
la cámara, con la grabadora, con el papel y el lápiz. Siempre;
tras las noticias. Siempre periodistas.;

Así conocí a Ricardo Morales en la Universidad, en mi trajín de;
todos los días en la radio y en la prensa. Siempre pensó que;
decir la verdad era el principal riesgo de un periodista. Y que;
sólo difundirla, era motivo suficiente para dedicarse a esta;
profesión.;

El tiempo pasa, y nosotros, con más experiencia. La plusvalía,;
en este caso, es a favor nuestro. Debiera ser a favor nuestro.;
No sólo por la experiencia, por el cúmulo de información, sino;
por la calidad profesional que a lo largo de nuestra vida;
periodística hemos logrado cultivar: amigos, conocidos,;
informadores secretos, fuentes de información selectas.;

Hoy estamos aquí un grupo de amigos, de colegas, de compańeros,;
recibiendo de esta Magna Institución Universitaria un;
reconocimiento. Lo agradecemos. Lo agradecemos de verdad, no;
porque tal vez lo merezcamos, sino por el estímulo que significa;
para otro periodistas, especialmente los jóvenes.;

Por que al fin y al cabo aunque pasen los ańos, aunque se cambien;
los programas en esta Universidad, aunque el género periodístico;
se ponga a prueba, aunque vengan nuevos programas de computación,;
nuevas especializaciones en el periodismo, en fin, venga lo que;
venga en materia periodística, lo importante, lo más importante;
será siempre el hombre, la persona, el individuo. De nada;
servirán los programas más modernos, las tecnologías más;
avanzadas, las computadoras más sofisticadas, de nada, digo,;
servirá todo eso, si no existe la persona, el periodista capaz;
de dominar esas tecnologías más avanzadas, las computadoras más;
sofisticadas, de nada, digo, servirá todo eso, si no existe la;
persona, el periodista capaz de dominar esas tecnologías,;
aplicarlas y convertirlas en un instrumento capaz de llevar a los;
ciudadanos las informaciones, las noticias, los análisis, todo;
lo que necesita el lector, el oyente o el televidente para;
formarse un criterio propio.;

Eso es lo más importante: la persona, el hombre o la mujer;
periodista capaces, preparados, actualizados, competitivos,;
listos para usufructuar la tecnología que nos ponen al alcance;
de la mano. Eso nos ayudará a ser mejores, pero de nuestras;
propias capacidades dependerá ser o no serlo. Y a la par de eso,;
la conducta personal, la responsabilidad, la constancia que hacen;
que un medio o un periodista se conviertan en los portadores más;
creíbles de cuanto ocurra. Eso se gana con el esfuerzo, con el;
tesón.;

Para mí es motivo de satisfacción no estar a la par, sino junto;
a Nacho, a Manuel, a Joel, junto a Conrado, junto a la Flor de;
María Ramírez en este momento. Gracias Guillermo Rotschuh;
Villanueva, gracias Facultad de Comunicación de la UCA, gracias;
compańeros estudiantes. Gracias, muchas gracias.;

;
(Palabras del periodista William Ramírez en el reconocimiento que;
la Facultad de Comunicación de la UCA otorgó a varios periodistas;
el 17-9-98).;

Managua, 17 de septiembre de 1998.;

;

;
;