Opinión

Absolutismo y cortesanos


— Ernesto Castillo —

;
En la época del absolutismo, cuando los reyes se identificaban con el Estado no existía mayores problemas en la aplicación del Derecho, bastaba con interpretar y obedecer los caprichos del gobernante. Así,además de cumplir con la ley, se obtenía el favor del poderoso.;


En la Francia de los Luises uno llegó a ser conocido como Rey Sol; fue nada menos el que afirmó " el Estado soy yo". Otro de ellos murió podrido al punto que ni los cortesanos más serviles pudieron soportar el hedor de su cuerpo moribundo, y el tercero terminó en la guillotina después de haber disfrutado de uno de los despilfarros más conocidos de la historia. Pasó del mundo de la fantasía de Versalles a las manos del verdugo.;


Todos ellos se caracterizaron por jercer un poder omnímodo, pero sobre todo por sus actos de corrupción: Saqueo de las arcas del Estado, abusos sexuales de todo tipo, intrigas, muertes misteriosas de los que le estorbaban, etc. y lo más grave, el ver a sus subditos como si no fuesen seres humanos. Pareciera que la historia de los Luises es simplemente eso, hechos de épocas pasadas.;


En nuestro país, sin las posibilidades de que el mandatario disponga de un Versalles, también se nos está queriendo imponer un poder revestido de prepotencia, caprichos y disparates propios que aunque no sean del carácter, o gastos iguales a los de la corte de Versalles, ha generado, -creada por el gobernante-, una corte dispuesta a satisfacer los caprichos de quien ejerce el poder;


El Presidente ya se va a construir su palacio y no tardó en seguir su ejemplo el Alcalde de Managua. Criolla, pero corte al fin, es la que acompańa al Presidente en sus viajes al exterior con cualquier pretexto. Cortesanos son los premiados por los aplausos ofrecidos al Presidente, un día por afirmar que defenderá la soberanía con las armas en la mano y otro día por entregar ENITEL a amigos del exterior. ;


Poco tiempo de gobernar para tanto resbalar. Habría que preguntarse si tanto resbalón presidencial es producto exlusivo del Presidente o resultado del grupo de familiares y amigotes que le rodean y piensan que la labor de gobernar se reduce a participar en una fiesta permanente.;


La imagen de un estadista debe ser preservada con especial esmero cuando se trata de levantar la voz, en nombre de su pueblo, para proclamar a la comunidad internacional su obligación de defender la soberanía nacional. Los nicaragüenses hubiéramos querido que no lo hiciera tan mal en el asunto del Río San Juan..;


Recientemente el Ing. Pablo Ayón, reconocido por moros y cristianos como profesional capaz y de sólidos valores ciudadanos, renunció acosado por el poder empecinado en entregar ENITEL a quien lo decida la voluntad presidencial. Esa renuncia debebería impulsar a reflexionar al Presidente;


Si decide gobernar sólo con parientes y allegados, éstos le acompańarán mientras dure la fiesta, pero acabándose ésta, -que tendrá que llegar a su fin-le abandonarán y como en el caso de los reyes cortejarán al nuevo protaganista de la fiesta.;