Opinión

La violencia y la tercera edad


— Humberto López R. —

Managua, 31 de agosto 1998;


En estos días ha sucedido un importante acontecimiento;
científico-social, que involucra a casi todos los sectores, donde;
se han expuestos teorías, experiencias, investigaciones y;
propuestas para entender y enfrentar el fenómeno de la violencia;
en la infancia y en la juventud.;


La violencia en la calle, en el medio familiar y social amplio,;
todo esto fue tratado y esperamos deje importantes aportes, para;
que, tanto el gobierno como la sociedad civil nos avoquemos con;
esmero para iniciar un proceso de erradicación de la violencia.;


Hace unos días, leía múltiples mensajes de llamados pacificadores;
de la sociedad nicaragüense a través de Internet y claman de tal;
modo, teorizando por la Paz y el desarrollo de Nicaragua sin;
violencia, que si fuera posible técnicamente, saldrían balas por;
las pantallas de las computadoras. Es sorprendente que a veces;
cuando hablamos contra la violencia, no nos damos cuenta, cuan;
violentos estamos siendo y queremos apagar el fuego con gasolina.;


Esto también lo escuchamos en los discursos de los políticos de;
primer plano.;


Un aspecto que en este seminario académico no se ha tocado porque;
no está incluido en el ámbito de sus objetivos, es la violencia;
que se da entre y contra las personas de la Tercera Edad. Como;
ya es sabido este es un sector de la población y la sociedad;
nicaragüense cada vez mayor, creemos que por cercanía al tema y;
el carácter nacional que se le dio, debemos obligatoriamente;
apuntar algunos aspectos de las manifestaciones de la violencia;
que maltrata la vida de los viejos.;


He usado la palabra "viejo" intencionalmente, porque la vejez,;
es realmente una etapa propia de la vida y que no queremos ver;
ni aceptar y sólo el uso del vocablo "viejo", utilizado;
peyorativa y agresivamente contra las personas mayores es una;
manifestación de violencia.;


Otra forma común de agresión por parte de la sociedad, es la;
atención que prestan las oficinas del gobierno a los mayores;;
desde una pensión de jubilación misérrima, hasta la limitación;
o eliminación de mínimas prestaciones; son acciones agresivas,;
lesivas y violentas contra las personas de la tercera edad.;


También a nivel de la sociedad en general la violencia contra los;
mayores se manifiesta por el desprecio, descalificación y;
marginalidad en la que se ubica al viejo.;


La falta de afecto, impaciencia e incomprensión para la;
satisfacción de sus necesidades son también otras formas de;
violencia contra los mayores.;


Si es cierto que el viejo en nuestro país, está inserto en el;
seno familiar, también es cierto que se le explota física y;
emocionalmente y se le niegan con frecuencia los más mínimos;
derechos para participar activamente en la vida cotidiana.;


Seńalo sin agotar, algunas formas de expresión que tiene la;
violencia contra los ancianos, para hacer ver que no es solamente;
la grosera acción física de maltrato (que también se da) la única;
forma de violencia contra los viejos y es importante darse cuenta;
de estas múltiples manifestaciones, para hacer conciencia sobre;
esta otra manera de expresión de la violencia y permitir nuestra;
comprensión, sobre los días finales de los mayores, y también en;
el futuro que nos espera de no provocar un cambio de actitud;
hacia Ellos.;


Un poco de atención, perdonando sus errores y un tanto de;
admiración por ser sobrevivientes, ya al final de un largo camino;
lleno de tantos tropiezos, en un país de pobrezas y miserias.;