Opinión

Los Masayas y Tata Chombo


— Miguel Bolańos Garay (*) —

La conquista espańola trajo consigo el trastocamiento de nuestras;
costumbres aborígenes, entre las cuales las de aspecto religioso;
fueron blanco cardinal de unos invasores que con espada y cruz;
al frente lograron a sangre y fuego imponer sus ritos y;
costumbres. Pero remanentes del pasado persisten, escabullendo;
el tamiz espańol y una muestra de ello es la celebración de San;
Jerónimo, el santo patrono de nosotros los masayas.;

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Como en la mayoría de los casos, la veneración a alguna divinidad;
indígena fue sustituida por la de un santo cristiano y fue así;
como el culto al dios Xochi-Pili, seńor de los bailes, poesía y;
amor, pasó a ser el del santo y asceta Eusebio Jerónimo,;
originario de la actualmente llamada Croacia. Es imposible dar;
fecha exacta en cuanto al cambio de imagen y comienzo de su;
veneración, la que reúne a millares de fieles en Masaya.;

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La fiesta patronal de los masayas es muy sui generis. Combinamos;
lo litúrgico con lo folklórico, solemnidad con alegría,;
formalidad con un despelote que raya en lo pagano. Pero, ¿acaso;
Xochi Pili no era el dios del baile? ¿Y qué manera mejor de;
rendirle culto que bailando? No es celebración común limitada a;
celebrar el día y su "octava". Para el 6 de septiembre, por;
ejemplo, se instaló el primer Palo Lucio en Quebrada Honda y se;
llegó al día 20 en que se bajó la imagen del santo de su nicho;
de la Iglesia San Jerónimo.;

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Vino luego el 30 la procesión que desde hace décadas se ha;
convertido en pasarella de políticos. Música, bailes, comparsas;
y devotos, licor, disfraces, curas, van alrededor del santo y;
recorren una calle y, una semana más tarde, la ciudad entera en;
la "octava", el día que más disfrutamos los masayas y en el que;
luego de casi 24 horas de recorrido, a la mańana siguiente se le;
despide e introduce en su santuario entre el agite de pańuelos;
y sombreros de los concurrentes y la previa bailada final ante;
la puerta de entrada. Es el momento más emocionante y que invita;
a celebrar el ańo próximo.;

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Pero la fiesta no para allí. Qué va, apenas comienza. Durante;
este mes de octubre las comparsas de bailes de marimba salen a;
luz pública, bailando en distintas casas, pero sin olvidarse de;
dedicar el primer baile a Tata Chombo al frente de su iglesia.;
Comparsas infantiles y juveniles son éstas, las cuales preparan;
el relevo de sus mayores, haciendo prevalecer la tradición.;
Asoman también los espantos locales con los Agüizotes y los;
singulares Torovenados recorren las calles.;

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Noviembre traerá como siempre a los famosos Bailes de Negras,;
caracterizados por ejecutantes entre adultos varones y con;
máscaras cubriéndoles el rostro, ataviados con lujosos vestidos;
de todo tipo. También hay los Bailes de Inditas, Bailes de;
Húngaras y, claro, aquellos con trajes típicos y cotonas.;
Noviembre despunta en su primer domingo con Los Diablitos, suerte;
de baile con influencia del Fausto de Gohete en su génesis y que;
posee su propia música. Se fue perdiendo con el tiempo el baile;
del Macho Ratón, del cual no sabemos por qué no se continuó o por;
qué nadie se interesa en revivirlo.;

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Termina la fiesta el último domingo de noviembre con un grandioso;
festival de baile en el que, en distintas tarimas colocadas en;
las calles principales, una enorme cantidad de conjuntos de baile;
de los antes mencionados hacen el deleite del turista y de la;
ciudadanía masayense, orgullosa de su tradición y de ser;
considerada Cuna del Folklore Nicaragüense. En síntesis, meses;
de actividades hacen de San Jerónimo una fiesta religiosa con;
récord de duración. Los bolsillos se vacían, pero no parece;
importar. Tata Chombo está primero. Y falta todavía la Lavada de;
Banco, que no es más que guardar los aperos para que estén listos;
el próximo ańo.;

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Nos cae inmediatamente la Purísima el 7 de diciembre. Ni modo.;
Más cohetes, bombas, cańas, gofios, dulces, etc. A la Virgen;
María no hay por qué no celebrarla a todo meter y para eso nos;
pintamos por acá. Lógico, el bolsillo sigue menguando y nos;
percatamos de eso cuando tenemos encima la navidad, los juguetes;
y todas esas cosas que trae ésta consigo. Para terminar, el;
dichoso Ańo Nuevo, al cual llegamos casi extenuados y;
esquilmados. Pero es otro ańo y éste nos traerá otro parto dentro;
de nueve meses: otro San Jerónimo. Y el ciclo continúa.;

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Y si usted es cobrador y piensa exigirle pago de una deuda a un;
masaya en enero, mejor olvídelo. Las razones saltan a la vista.;

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(*) Periodista y Abogado;