Opinión

La última noche del Che


— Rafael René Corea —

Era La Higuera, Bolivia, el 8 de octubre de 1967, "¿Quién eres?",;
"Soy el Che Guevara" me respondió en voz baja uno de los;
guerrilleros que mis soldados habían recién capturado. Después;
los periodistas me preguntaron lo que yo había sentido en el;
momento de su captura. Para mí, en esa oportunidad, el Che no;
tenía nada del héroe legendario; yo no tenía ni miedo ni;
admiración, solamente un gran alivio, quizás un poco de orgullo;
porque había cumplido mi misión militar en la montańa. ;


El mítico guerrillero había caído con gran facilidad en mis;
manos. En la Base Militar ordené amarrar a los prisioneros a un;
tronco de un árbol, con sus propios fajones de combate. "No se;
inquiete, capitán. Parece que ahora todo ha terminado. Nosotros;
hemos perdido"; me dijo el Che. El compańero de Fidel Castro era;
entonces un hombre desmoralizado, un vencido. Por mi parte, me;
dirigí por radio a mis superiores militares: "Hemos tomado a;
Papá, firmado capitán, Gary Prado".;


Al caer la noche en La Higuera, en la sala de clases de la;
escuela, el Che estaba sentado, con la espalda apoyada contra la;
pared, los ojos cerrados. Me le acerqué y le pregunté: "¿Cómo;
estás?" "Bien, se me ha vendado, hace dańo, pero es inevitable,;
no?", respondió.;


-- "Lamentablemente, aquí, no tenemos médicos. Pero mańana un;
helicóptero te transportará a Vallegrande, allá serás atendido;
por un médico", le contesté. Le pregunté si tenía necesidad de;
alguna otra cosa y él me respondió. "No, capitán, gracias".;
Entonces me senté a su lado en un banco pequeńo y le dije:;
"Quisiera preguntarle algo. Saber de su propia boca, por qué esta;
acción loca, totalmente irracional de combatir..." "Desde vuestro;
punto de vista, quizás pueda parecer así", me replicó el Che.;


-- "No solamente desde mi punto de vista. Tengo la impresión que;
desde el principio, se equivocó al escoger Bolivia para vuestra;
aventura militar", le comenté. "La revolución no es una aventura";
afirmó el Che.;


-- "Pero, esto que yo no logro comprender, es que actuando aquí;
han violado todas las reglas elementarias de la estrategia de la;
guerrilla" le ańadí. "Escoger Bolivia, quizás haya sido un error";
sentenció el Che.;


-- "Es que no han comprendido la situación de este país. Ustedes;
ignoran que nosotros ya hicimos nuestra revolución en 1952", le;
seńalé al Che. "Pero el pueblo, está oprimido" me replicó el Che.;
"Ustedes consideran oprimidos a los campesinos; ellos los;
recibieron con gran indiferencia y en cambio tratan a mis;
soldados de manera afectuosa" le remarqué al jefe guerrillero.;
"Es debido sin duda, a la ignorancia en que los mantienen y que;
los impide ver lo que ocurre en el Continente, pero su liberación;
ya está en camino" me aseguró el Che.;


Como a las tres de la mańana, regresé otra vez a la escuela. El;
Che no dormía y al escuchar mis pasos me dijo: "¿no puede dormir,;
capitán?" "No es fácil, después de todo lo que ha ocurrido" le;
contesté, "pero tampoco usted duerme?" agregué. "Yo no sé lo que;
significa poder dormir tranquilo" replicó el Che.;


"Ahora, usted tiene la oportunidad de no pensar en su seguridad;
ni en el peligro de ser sorprendido por mis soldados" le dije;
para tranquilizarlo. "Yo no sé lo que es peor, si la;
incertidumbre, o, qué van a hacer de mí o dónde seré yo juzgado?";
argumentó el Che. "Trate de descansar, mańana realizará un nuevo;
recorrido" le respondí al dejarlo.;


En la madrugada, en compańía del coronel Zenteno, mi jefe;
inmediato, fui a examinar el trabajo final de la operación;
limpieza de dos de nuestros pelotones en las montańas, pero a mi;
regreso el mayor Ayoroa, me comunicó que los prisioneros entre;
ellos el Che habían sido ejecutados por "órdenes superiores...".;


Unos días después, un periodista italiano me preguntó si yo había;
sido el ejecutor del Che. Me indigné y le respondí así: "Yo soy;
un soldado, no un verdugo". Diez ańos más tarde, me encontraba;
en Espańa, con el general Obando, entonces comandante en jefe del;
Ejército y supe que la decisión había sido tomada "muy arriba";
porque el proceso del francés Régis Debray, capturado en abril;
de 1967 se convirtió en un escándalo internacional.;


-- Nicole Bonnet, Le Monde, traducción de Rafael René Corea.