Opinión

El mayor dańo de la herencia espańola


— DANILO AGUIRRE S. —

Con ocasión del 12 de octubre de cada ańo, suelen darse;
amargas polémicas entre indigenistas que reclaman por un;
continente agredido, violado y desculturizado y defensores de;
la conquista, ya sea desde la visión del determinismo y;
conformidad con el colonialismo y eurocentrismo de la época,;
como desde la perspectiva del mestizaje que suele adornarse;
con discutibles virtudes en materia de religión y de cultura;
en general.;


Los defensores de la aventura imperialista suelen comparar las;
vejaciones, latrocinios y genocidios del norte y el sur de;
América para obtener para estos últimos los calificativos de;
menos crueles y rapaces.;


La verdad es que en toda conquista u ocupación militar se;
produce un trato sádico sobre el ocupado y toda clase de;
exacciones basadas en la fuerza y la opresión, aunque se trate;
de ocupaciones militares de los propios connacionales como;
ocurrió en Nicaragua con el espíritu con que se creó la;
Guardia Nacional o en las guerras sucias del Cono Sur en los;
ańos setenta y ochenta.;


En lugar de establecer por la clase de conquistadores que;
tuvimos las razones de los diferentes desarrollos económicos,;
debemos buscar las diferencias de esto último en la;
institucionalidad que heredamos.;


Mientras los fundadores de las trece colonias en el norte de;
América organizaban su estado con la concepción de las;
libertades arrancadas y hasta compradas al monarca, las cuales;
había que profundizar y preservar, los caudillos de la América;
espańola beneficiados con la independencia de la Metrópoli se;
dedicaban a engańar y escamotear esas libertades, al mismo;
vaivén con que Fernando VII y otros soberanos que le;
sucedieron hicieron y hacían en Espańa.;


La libertad y la democracia se convirtieron así en reclamos;
enérgicos y hasta sangrientos en la llanura y negación de los;
mismos una vez que sus reclamantes se hacían con el poder.;
Mientras en Canadá y los Estados Unidos el Estado iba siendo;
cercado de instituciones para controlar el poder, en la;
América mestiza la lucha se centraba entre tiranías y;
aspirantes a tiranos disfrazados de demócratas.;


Nicaragua en particular ha sido un dramático ejemplo de esta;
herencia y mientras muchos países de América Latina han;
conseguido al fin detectar la vinculación del control;
institucional con el desarrollo económico, nosotros seguimos;
soportando gobiernos que hacen todo lo posible por liberarse;
de la institucionalidad, haciendo como políticos, el mismo;
papel del Fernando aludido: ĄViva la Constitución de Bayona!;
desde la cárcel napoleónica y ĄViva la Autocracia! cuando se;
recupera y consolida el poder sobre sus gobernados.;