Opinión

Nicaragua y la Globalización


— Adfell Vega —

El siglo XX pareció estar determinado por el incremento de los;
conflictos armados a nivel mundial, en la actualidad;
recorriendo;
los últimos peldańos para iniciar el siglo XXI la guerra;
parece;
haberse trasladado de escenario y no se protagoniza entre;
civiles;
y militares, ni entre militares y grupos insurgentes sino;
entre;
Ricos y Pobres.;


Este ha demostrado ser un mundo que no funciona para todos y;
que;
está traicionando a la gente común, por ello no es difícil;
percibir en las personas un sentimiento universal y casi;
generalizado de que las instituciones y sus políticas;
económicas;
y gubernamentales les están fallando y los han desamparado;
para;
enfrentar la profundización de la pobreza, la desintegración;
social y la destrucción ambiental que nos toca enfrentar en un;
mundo globalizado.;


El problema se agudiza más aún porque no estamos únicamente;
hablando de pobreza material sino también de pobreza;
espiritual,;
que ha larvado el marco de las relaciones interpersonales de;
la;
mayoría de los nicaragüenses. Esto lo podemos entender en el;
marco;
de un mundo globalizado que promueve la alienación psicológica;
y conceptual de nuestra propia naturaleza, inherente,;
espiritual,;
por ello mientras más domina el dinero en nuestras vidas hay;
cada;
vez menos lugar para cualquier sentido de vínculo espiritual;
porque las "instituciones modernas" han alejado cada vez más a;
las personas de la sabiduría personal, el mercado y la;
religión.;


Pero los causantes de este problema tan grave en el que nos;
encontramos no son los pobres como se nos ha inducido a;
pensar.;
Las raíces de esta crisis descansa en aquellos países que;
establecen las normas globales que están llevando a nuestro;
planeta a la destrucción social y ecológica.;


No es novedad para nadie que un mundo que se construye sobre;
la;
base de la liberalización de los mercados promueve en el marco;
de sus políticas económicas, una competencia encarnizada entre;
ricos y pobres en donde invariablemente pierden los pobres y;
los;
gobernantes asumen la cómoda posición de evitar responder a;
esta;
frustración colectiva que se está convirtiendo en violencia;
social;
y olas gigantescas de migraciones colectivas de nicaragüenses;
a;
Estados Unidos, Honduras y Costa Rica.;


Estos campesinos que durante muchos ańos han sido la columna;
vertebral de la economía nicaragüense y el sustento de;
comunidades;
pobres pero estables, están siendo convertidos en trabajadores;
migratorios sin tierra.;


Qué tremendo lío en el que se encuentra nuestra Nicaragua,;
pues;
de ser un país agroexportador se ha convertido rápida y;
aparatosamente en un país humano exportador, ya no vivimos de;
una;
economía sustentada en cultivos tradicionales y no;
tradicionales;
sino de la caridad internacional y la exportación de seres;
humanos a países vecinos que mandan a sus familiares el dinero;
que no se pueden ganar en Nicaragua para que puedan comprar;
los;
productos que ellos mismos producen en otras partes.;


En conclusión, no se puede hacer una evaluación satisfactoria;
de;
este final de siglo XX y los resultados desastrosos en;
términos;
de desarrollo y mejoramiento de la calidad de vida de nuestros;
pobladores, parece un duro revés para los defensores de las;
teorías económicas centradas en la liberalización de los;
mercados. A pesar de que ellos afirman que el crecimiento;
económico centrada en las instituciones, es clave para superar;
la pobreza, estabilizar la población y proteger el medio;
ambiente,;
en nuestro país el número de personas que vive en la pobreza;
y pobreza extrema aumenta cotidianamente, el crecimiento de la;
población sigue siendo el más alto de Latinoamérica (3% anual);
y los niveles de desintegración social se han deteriorado y si;
bien es cierto el "crecimiento" económico no ha creado;
necesariamente estos problemas, tampoco los ha resuelto.;


En conclusión, como podemos deducir, un modelo de desarrollo;
impuesto desde afuera trastoca grandemente el andamiaje de las;
relaciones humanas y comunitarias. Existen grandes energías;
que;
las personas y los miembros de la comunidad pueden movilizar;
para;
su propio beneficio bajo un modelo de desarrollo que tenga;
como;
punto de partida a la persona. El desarrollo no se puede;
comprar;
con dinero de ayuda externa en tanto depende de la capacidad;
de;
las personas para obtener el control y hacer uso eficaz de los;
verdaderos recursos de la localidad como tierra, agua,;
trabajo,;
tecnología, ingenio y motivación.;


Debemos abandonar el mito de que el crecimiento económico es;
la;
base del crecimiento humano para descubrir el valor del;
sentido;
espiritual de nuestras vidas. Estudios realizados por el PNUD;
en;
diferentes países del mundo reflejan que no es necesario;
contar;
con niveles particularmente altos de producción económica para;
que un país satisfaga las necesidades básicas de su pueblo, de;
hecho algunos países con niveles modestos de producción;
económica;
les va mejor que a otros países con un PNB más alto.;


La tarea de desarrollo focalizada en la persona deberá;
consistir;
en la creación de sociedades centradas en la vida donde, la;
economía sea un instrumento del buen vivir pero no la meta de;
la;
existencia humana para poder crear sociedades justas;
participativas y sustentables.;


*Centro de Estudios Internacionales