Opinión

De desconfianza estamos hechos


— Francisco Bravo Lacayo —

El ajuntamiento del Presidente Alemán con el expresidente Ortega;
para formar el Comité de Reconstrucción ha sido recibido por el;
pueblo nicaragüense con muestras de aprobación y desconfianza al;
mismo tiempo.;


Decimos ajuntamiento, que no es lo mismo que unión porque, para que;
se dé esto último hace falta que entre ambos exista una auténtica;
compenetración y deseo de aunar esfuerzos para reconstruir los;
destrozos dejados por el Mitch.;


Sin embargo, lo que la gente intuye es un amancebamiento para;
asegurarse intereses propios en forma excluyente.;


En el recuerdo de los nicaragüenses está vivo el contubernio;
Somoza-Agüero sobre las ruinas humeantes dejadas por el terremoto;
del 72, como frescas están las palabras altisonantes y yoístas del;
líder conservador que juraba ser enemigo a muerte del somocismo.;
Con este precedente, para no hablar de otros, es perfectamente;
natural que al nica de hoy se les paren los pelos de punta cuando;
ven al jefe del PLC darse la mano en público con el líder del FSLN.;


De previo, lo que debió hacer el Dr. Alemán era convocar a TODAS;
las fuerzas políticas, sin discriminaciones de ninguna clase, para;
plantearles la necesidad de la unión para salvar al país, pero hizo;
lo contrario, desde hacía rato había estado sosteniendo;
conversaciones más o menos encubiertas con su contrincante, con;
quien, una vez puesto de acuerdo, llamar a los demás para que se;
sumaran, sencillamente.;


Es por eso que dońa Violeta dijo nones.;


Esto no ha hecho más que acrecentar la desconfianza acumulada por;
tantos pactos, misas negras y chachullos que se han dado en el;
pasado, desconfianza reforzada con el nuevo status económico que;
han adquirido varios líderes sandinistas, lo que les coloca a la;
par de sus antiguos enemigos políticos e ideológicos.;


¿Qué se puede esperar de adversarios que ostentan el mismo nivel;
político-social? Que se amarren a la usanza de los viejos pactistas;
libero-conservadores.;


Nada de cambios en términos de justicia social. A lo sumo, un;
entendimiento que permita el subsiguiente desarrollo capitalista en;
los términos impuestos por las instituciones financieras y en el;
marco del capitalismo salvaje tan criticado por Juan Pablo II, pero;
al que no muestran disposición de renunciar los viejos y nuevos;
dueńos del capital.;


Así que la desconfianza sigue, lo mismo que la desesperanza.;