Opinión

Ejército para la paz


— Enrique Bolańos Geyer —

Ayer asistí a una ceremonia en la que se expresó la gratitud;
del;
país hacia los militares --nacionales y extranjeros-- que;
participaron en las operaciones de auxilio a los damnificados;
por;
el huracán Mitch.;


Debo confesar que me sentí feliz, al comprobar el lugar que;
está;
ganando nuestro Ejército en el corazón de los nicaragüenses,;
en su;
tarea de Ejército de Paz. Todos hemos visto a los militares;
con;
arrojo y sacrificio, trabajar hombro a hombro con nuestros;
hombres;
y mujeres --conmigo mismo, también- para llevar ayuda al;
necesitado;
y prestar socorro en la emergencia.;


Y me sentí feliz porque el Ejército lo hacía sin armas, con su;
uniforme verde olivo, pero sin siquiera con una pistola fajada;
al;
cinto. Lo hacía sólo con voluntad de servir, sin importar;
horario;
ni condiciones de tiempo. Realmente merecen nuestros aplausos;
y a;
ello me sumo anos-- sino en la paz.;


Nadie amenaza nuestras fronteras, no invadiremos a nadie, ni;
nadie;
nos invadirá a nosotros. Es por ello que Nicaragua no puede;
darse;
el lujo de tener a sus militares en los cuarteles; es un;
desperdicio inaceptable dentro de nuestra pobreza.;


El Ejército puede y debe tener su papel activo en nuestra;
sociedad,;
no profesionalizándose para la guerra, sino;
profesionalizándose;
para la paz; salvando vidas, como lo hizo durante el Mitch, y;
asumiendo un rol activo en tareas como:;


rLa lucha contra la droga --que ya nos invadió-- colaborando;
con;
las fuerzas policiales en las tareas de inteligencia y;
persecución;
del narcotráfico dentro de nuestras propias fronteras. No;
tenemos;
un comando antidrogas y el Ejército sabría utilizar sus;
recursos y;
sus mejores hombres para ello.;


rEn servicios para la paz. El Ejército puede desempeńar un;
papel;
vital para el país, en la construcción y mantenimiento de;
infraestructuras, campańas de reforestación, conservación de;
recursos naturales, campańas de vacunación, etc. Incluso,;
nuestro;
Ejército, siguiendo las enseńanzas del Mitch, puede mantener y;
perfeccionar el Sistema de Defensa Civil frente a las;
catástrofes;
que por desgracia son tan frecuentes en nuestra patria.;


rLabor antiterrorista. También debería corresponder al;
Ejército,;
con un comando antiterrorista, la labor de hacer frente a la;
acción;
terrorista de bandas armadas, que atentan contra la;
tranquilidad;
pública y que llevan a los campos los secuestros y las muertes;
que;
comprometen la paz y crecimiento económico y social del país.;


rPor último, veo al Ejército protegiendo nuestras riquezas;
marinas,;
alejando de nuestros mares la piratería y del despojo.;


Lo que ocurrió con el Mitch, nos muestra lo bien que puede;
insertarse el Ejército para la Paz en esta transformación de;
Nicaragua que estamos ahora obligados a realizar. No;
necesitamos un;
Ejército para la Guerra, necesitamos un Ejército para la Paz.;


Me sumo a las felicitaciones del Presidente de la República y;
de;
todos los que hemos sido testigos directos de la labor;
cumplida por;
nuestros familiares.;


Desde hace algún tiempo he expresado estas ideas que ahora les;
repito, con la esperanza de haber podido expresarlas con;
claridad.;
No soy contrario a este Ejército, sólo quiero que sea una;
figura;
activa en la paz.;


Sólo rechazo los símbolos del pasado, la proyección a esa;
época de;
recuerdos de muerte y confrontación.;


Soy partidario de la paz y de un Ejército organizado para la;
paz.;
No podemos rechazar la enseńanza que esta vez nos está;
mostrando el;
Mitch, y que nos obliga no sólo a la reconstrucción, sino a la;
transformación.;


Hemos trabajado juntos en estos días, civiles y militares, y;
debemos felicitarnos por ello. Espero y confío en que;
seguiremos;
haciéndolo así en el futuro.