Opinión

Superemos las exclusiones y desconfianzas


— Eliodoro Reyes Calero —

La nación entera se encuentra estremecida de dolor, víctima de;
las fuerzas de la naturaleza cuya expresión ahora ha sido el;
huracán Mitch. Y en medio del drama, para colmo, observamos el;
surgimiento reiterado de pugnas, de contradicciones entre líderes;
que se acusan mutuamente de partidarizar el enfoque y la forma;
de afrontar la tragedia.;


Con fundamento o sin él, se ha responsabilizado en parte al;
gobierno por falta de previsión, lo que presuntamente aumentó el;
número de nicaragüenses muertos; de dejar de lado a;
organizaciones civiles con capacidad de colaborar eficazmente;
desde el Comité Nacional de Emergencia y de favorecer el destino;
de los auxilios hacia las víctimas que le son afines en lo;
político. Mientras tanto, el gobierno ha reaccionado quejándose;
de supuestos intentos dirigidos a descalificar y subestimar las;
acciones estatales de socorro.;


La verdad es que el momento exige del concurso de todos. Las;
exclusiones, hoy más que nunca, no tienen razón de ser, más bien;
son vistas como actitudes desafortunadas y reprochables que es;
preciso superar de inmediato. Pero al mismo tiempo se percibe la;
necesidad de que la sociedad civil reconozca, sin tela de duda,;
la autoridad legítima del Gobierno de la República, porque la;
emergencia o el desastre natural que enfrentamos (la denominación;
es lo de menos) debe conducir a las instituciones;
gubernamentales, políticas y civiles a disponer armónicamente;
todo su poder, experiencias, prestigio y relaciones, dentro y;
fuera del país, en función de mitigar el sufrimiento y las;
carencias de los damnificados.;


En ese orden de ideas, resultaría urgente una recomposición del;
Comité Nacional de Emergencia, ampliando el número de sus;
integrantes y poniéndolo bajo la dirección de un verdadero;
especialista en desastres, por cuanto las decisiones que adopte;
esa instancia de coordinación deben ser estrictamente técnicas,;
no políticas, en las diferentes áreas que le corresponde actuar.;


En esas nuevas condiciones es probable que haya mayor confianza;
entre los entes estatales y civiles, y hasta en la comunidad;
internacional, algo que seguramente beneficiará a los;
nicaragüenses necesitados de ayuda, sin que les importe para nada;
si es el gobierno, la oposición o sociedad civil quien se la;
provee.;


Superemos, Ąpor Dios!, las exclusiones y desconfianzas. En estos;
momentos de profundo dolor e incertidumbre, escuchemos a nuestro;
Rubén Darío decirnos: "Hay que aprovechar las energías en el;
instante, unidos como estamos en el proceso de la universal;
existencia. Y después dormiremos tranquilos y por siempre jamás.;
Amén".