Opinión

De Nicaragua de Sísifo a CERO país


— Sofía Montenegro —

En octubre de 1988, en medio del azote de otro huracán, me;
encontraba escribiendo en Barricada el artículo titulado "El país;
de Sísifo" absolutamente conmovida por el dolor y la desgracia;
de aquel desastre. Los periodistas Guillermo Cortés y Roberto;
Fonseca habían sido enviados a esperar el huracán en Bluefields,;
junto con los fotógrafos Carlos Durán y Oscar Cantarero. Hoy esa;
valiosa narración periodística recogida no sólo en caliente sino;
que empapada en agua, se encuentra publicada en el libro "El ojo;
maldito" de los cuales Guillermo y Roberto son autores. Lo traigo;
a colación porque ahí está contado paso a paso lo que fue el;
enfrentamiento exitoso de aquella catástrofe y nos permite;
comparar la radical diferencia en el manejo de la presente.;


La acefalia que tiene el Estado se expresa en la ineptitud e;
irresponsabilidad del Presidente Alemán y la patética figura del;
vice-presidente Bolańos; así como en la insensibilidad mostrada;
por la mayoría de los funcionarios gubernamentales de alto rango;
y la parálisis de la Asamblea Nacional. Puede ser que no sepan;
cómo manejar esta tragedia, porque buena parte de ellos asumieron;
cargos en 1997 tras estar más de quince ańos fuera del país,;
tienen otras identidades, ya no conocen el territorio y al;
parecer, tampoco al pueblo. Sin embargo, creen que somos nosotros;
los ciudadanos que hemos estado siempre aquí los desmemoriados.;
Los ridículos argumentos del Ejecutivo y su vice sobre la no;
declaratoria del Estado de Emergencia no convencen a nadie. La;
realidad es más poderosa que cualquier discurso y se está;
encargando de demoler una a una sus anodinas declaraciones,;
dejando al desnudo la mediocridad y la incompetencia que nos;
gobierna.;


En "El país de Sísifo" escrito en los tiempos del Joan, recordaba;
que el historiador inglés Arnold Toynbee hablaba de "las virtudes;
de la adversidad". Decía Toynbee que el motor de la historia se;
encuentra en una categoría denominada "desafío-respuesta", por;
la cual las sociedades avanzan o se estancan y perecen en virtud;
de la respuesta que son capaces de dar a un desafío que tienen;
ante sí. La respuesta entonces fue el alto grado de sinergia;
entre el Estado y la sociedad y la óptima organización de la;
gente, que permitió no sólo salvar vidas y enfrentar la crisis,;
sino que Sísifo pudiera levantar su piedra de nuevo. El problema;
ahora es que hemos pasado de país de Sísifo a tener cero país;;
ya ni siquiera es una piedra, es un lodazal. Como dice Gioconda;
Belli, es una metáfora del espíritu que nos rige: un gran lodazal;
donde los que acaban sepultados son los pobres.;


El territorio está roto por los cuatro costados, el 70 por ciento;
de la infraestructura está desplomada, más del 50 por ciento de;
la producción está perdida o dańada, el tejido social está;
agujereado, el Estado no sólo ha sido reducido a su ínfima;
expresión sino que además es ineficiente, mientras en el partido;
de gobierno y en el de oposición reina la mezquindad, el;
sectarismo y el abuso. En una confirmación de su inoperancia el;
gobierno pidió a los obispos de la Iglesia Católica que se;
hicieran cargo de la distribución del socorro al tiempo que;
excluía a los poderes locales y las organizaciones civiles, en;
un gesto político que refleja la incapacidad para aglutinar a la;
nación y lo muestra lavándose las manos.;


Tenemos cero país y cero gobierno, por más que se nos quiera;
convencer de otra cosa. "Las virtudes de la adversidad" sólo;
pueden salir de las respuestas e iniciativas que tome la;
población organizada y las respuestas que demos al desafío que;
representa enfrentar la doble catástrofe que nos azota: la;
emergencia provocada por el desastre natural y el desastre humano;
que representa la decadente clase política que nos gobierna.;


El ideograma chino para la palabra "crisis" tiene un doble;
significado: implica algo "agonizante" tanto como la idea de;
"oportunidad". El desafío está entonces en deshacernos de lo;
viejo, lo inútil, lo decadente y crear una nueva oportunidad para;
el país a raíz de la catástrofe, lo que implica comenzar de cero;
otra vez. Puede ser esta una oportunidad para desarrollar una;
nueva conciencia, un cambio de valores donde la solidaridad, la;
compasión, la honradez, la transparencia y la convivencia;
pacífica sean la nueva forma de relacionarnos entre las personas.;


La oportunidad para cambiar gobernantes corruptos e incapaces,;
por gente idónea, comprometida con el pueblo, capaz de velar por;
los intereses de la nación; de desarrollar un plan integral de;
recuperación económica, social y moral del país y reclamar la;
condonación de la deuda externa a los organismos financieros;
internacionales. Una oportunidad para el profundo y prolijo;
saneamiento de la nación.;


De lo que se trata es de sacar a Sísifo del lodazal y por lo;
menos, devolverle su piedra. Para que apunte con ella como Andrés;
Castro y la lance finalmente al otro lado de la montańa;
arrastrando con ella toda la infamia. Esa puede ser la gran;
virtud de esta adversidad.;