Opinión

Diluvio, correntadas de sangre, lodo y burla


— Christian Santos —

Después de suceder esta catástrofe regional, que inundó y arrasó;
también con gran parte de Nicaragua, conversaba con profesores-;
escritores de distintas nacionalidades en la Universidad de San;
Diego, en California, primero, y luego con personas de nuestro;
mismo gremio en Miami. Querer mantener sobre lo que motivaba la;
entrevista relacionada a la importancia de establecer y sostener;
una comunicación fluida de la literatura entre nosotros, como;
podrán imaginarse resultó harto difícil, sólo lo logramos después;
de hablar de la tragedia que recayó sobre los empobrecidos;
pueblos del istmo y como la enfrentan los mandatarios y;
autoridades de Honduras y Nicaragua.;


En las reuniones se cuestionaban por qué el Gobierno nicaragüense;
no decretaba el estado de emergencia nacional, para que resultara;
mayor la entrega de tantos países a través de sus ONG's y otros;
civiles. La verdad es que yo no hallaba qué responder, primero;
yo decía estarán evaluando la situación. Luego, ya en Miami, con;
la gente del mismo gremio y otras personas, que incluso habían;
sido simpatizantes del titular de la presidencia, ya no;
preguntaban sino que comentaron que semejante actitud sólo;
reflejaba una ineficiencia y burla ante la magnitud de la;
tragedia.;


Había mucho enojo y rechazo al no enfrentamiento de las;
responsabilidades del dolor del pueblo lacerado. Unos me decían:;
los nicas somos solidarios, pero primero que todo, somos;
inteligentes y aquí verificamos que la conducta del Gobierno es;
censurable, no estamos de acuerdo y temprano o tarde, se los;
haremos sentir. Intelectuales de otros países y otros;
conciudadanos me dejaron estos cuestionamientos y reflexiones:;


1.- Que pasó con las MEDIDAS DE PREVENCIÓN ante la llegada y;
magnitud del huracán y que se detectó con tiempo vía satélite?;
Esta medida bien organizada, hubiera salvado millares de vidas!;


2.- Por qué no se decreta el estado de emergencia nacional? Acaso;
para que se borre del Gobierno la responsabilidad de la masiva;
pérdida humana.;


3.- Por qué se obstaculiza la gran afluencia de solidaridad que;
los pueblos estamos enviando? Es acaso para no perder el control;
de posibles y jugosos desvíos y raterías?;


4.- El hecho de no declarar la emergencia nacional, nos comprueba;
lo que venimos palpando desde hace rato, además de burlarse de;
la miseria del noble pueblo nicaragüense, se justifican;
utilizando un lenguaje incoherente y seudo-religioso, Ąese es;
otro engańo descarado y peligroso!;


5.- Qué hacen los miembros de las iglesias, la Asamblea Nacional,;
la banca privada, la sociedad civil?, acaso no se pronuncian por;
miedo? Miedo a la realidad?;


En verdad, yo tuve vergüenza, vergüenza de comprobar el;
proselitista interés político y económico que redunda en el;
deficiente manejo del Gobierno ante la tragedia de nuestro país,;
de nuestra gente. Y me quedé pensando, que todos somos;
responsables de ejercer nuestros derechos de ciudadanos y exigir;
cumplimiento transparente de las responsabilidades de las;
autoridades civiles y militares, ya que no hay peor miedo que el;
que no se enfrenta y se maneja. Si no cumplimos, perdemos la;
dignidad y ponemos en mayor riesgo la salud y vida de nuestro;
pueblo.;


ĄPor las correntadas de agua y sangre. Sangre y lodo que arrastra;
a nuestra gente, demando que para que se cumplan ahora las;
medidas elementales de prevención y saneamiento, se ordene:;


1.- De inmediato la emergencia nacional sin levantar las;
garantías constitucionales a la ciudadanía.;


2.- Garantizar y dar a conocer por los medios de comunicación del;
seguimiento a las donaciones y una exhaustiva rendición de;
cuentas tanto económica como en otros bienes. Estas medidas;
sirven para que fluya la solidaridad nacional e internacional.;


3.- Garantizar inmediatas medidas de higiene y prevención;
epidemiológicas ante la situación de desastre. Para esto debe;
recibirse la ayuda humanitaria de los médicos de todos los países;
como Cuba.;


4.- Prolongar las acciones del ejército y policía el tiempo;
necesario, para evitar los graves brotes que ya se están;
encubando y desarrollando y que pone en peligro a toda la;
ciudadanía.;


5.- Llamar e involucrar con respeto a las comunidades de base,;
colegios y la sociedad civil que contribuyan con las campańas;
masivas de sanidad pública!;


Si no estamos presentes que recaiga también sobre nosotros las;
irresponsabilidad gubernamental, de la Asamblea Nacional y la;
sociedad civil.;


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6/Nov./98;