Opinión

Del pacto y sus efectos


— Guillermo Suárez Rivas —

La historia es circular, repetitiva. Los hechos vienen;
produciéndose con similitudes ineludibles, por supuesto que con;
las variaciones de forma pero -en el fondo- reiterativos. Desde;
el efímero gobierno chachagua de Jerez y Martínez, pasando por;
el;
llamado "pacto de los generales" -para seńalar dos hitos en;
nuestra historia-, los nicaragüenses siempre hemos estado;
abocados;
a una sucesión de pactos cuyas consecuencias han sido funestas.;
Comprensible, pues, que de entrada repudiemos tales contubernios.;
¿Acaso del Pacto FSLN-PLC se derivarán respuestas a los problemas;
que de diferente naturaleza afrontamos?;


El Pacto del FSLN y el PLC no nos tomó por sorpresa. Ambos;
partidos lucen debilitados en sus bases sociales. Aquél por;
múltiples razones de organización, agravadas por el;
cuestionamiento público de su dirigente más idóneo; el otro, por;
la incontenible erosión proveniente de la corruptela. Su natural ;
instinto de conservación, pues, los obligó a coludirse. Por;
supuesto que -a nuestro juicio- es muy alto el costo político que;
tendrá que pagar el FSLN. Ya no es la oposición de que tanto;
cotorreaba, ahora es un partido que con su actitud está avalando;
los desaciertos y la corrupción del gobierno de Alemán. Este -el;
PLC- con el pacto ha sido oxigenado. Ya puede respirar;
sosegadamente y continuar disfrutando de las mieles del poder.;


Estamos retrocediendo en materia de institucionalidad. El;
bipartidismo es la negación del pluralismo político. Y éste es;
el;
nutriente del desarrollo democrático. Se esgrime, frecuentemente,;
la experiencia electoral pasada, al término de la cual no hubo;
rendición de cuentas de parte de algunos partidos políticos que;
recibieron financiamiento del Estado; pero se guarda silencio;
acerca de los manejos en la Alcaldía capitalina, conexos con la;
promoción electoral del actual mandatario. No tratamos de excusar;
las negligencias ni exonerar de responsabilidad a quienes todavía;
muestran la etiqueta de insolvente; pero el hecho cierto es que;
el pluralismo es el sustento de cualquier proceso democrático;
incipiente, como el nuestro.;


Ahora bien, en política las mentiras de la demagogia -tarde o;
temprano- brotan a la superficie. Tomemos el caso de los casi;
cuatrocientos trabajadores de ENITEL han sido lanzados a la;
calle,;
el desempleo, afectando así a igual número de familias. Muchos;
de;
ellos, tal vez la mayoría, son miembros o simpatizantes del FSLN,;
entonces nos preguntamos: ¿qué se hizo el populismo del FSLN?;
Declarar públicamente que se está en desacuerdo con las;
suspensiones laborales es pura demagogia o quizás una forzada;
respuesta al asedio periodístico. Volver por los fueron de la;
voluntad popular es inscribir este problema -con carácter;
prioritario- en la agenda de las pláticas con el gobierno. Esa;
es;
la verdad monda y lironda. Esa sería la respuesta convincente;
para;
no perder la credibilidad popular.;


Y la muestra más concluyente de los efectos del Pacto, nos las;
ofrecen las afirmaciones del líder más idóneo del FSLN, en cuanto;
a la Contraloría General de la República. Habló de "un cuerpo;
colegiado para fortalecer a la Contraloría". Pues bien, hubiera;
sido preferible que guardara prudente silencio. Y es que;
semejante;
disparate es inconcebible en un dirigente político de su talla.;
Tales declaraciones -es preciso decirlo- se identifican con la;
bastarda pretensión del gobierno, en su afán de disociar,;
amedrentar y debilitar la institucionalidad de la CGR. Así es que;
el FSLN arrió sus banderas de lucha para agitar las consignas de;
su adversario. Suponemos que el tal "cuerpo colegiado" implicará;
la integración de una burocracia parasitaria, dentro de la cual;
tendrá su cuota de poder el roji-negro.;


Para concluir, dos son los elementos para fortalecer a la;
Contraloría: independencia plena en el ejercicio de sus funciones;
y dotación de suficientes recursos para el cometido de sus fines.;
Mientras tanto, seguimos convencidos de que los pactos significan;
un retroceso en la institucionalización del país.;


Octubre de 1998.;