Opinión

PNUD: educación, la agenda del siglo XXI


— Juan Bautista Arríen Ph.D. —

Al siglo se le está catalogando como el siglo de la Educación,;
en tanto lo consideran como el siglo de la racionalidad;
científica y tecnológica, el de la sociedad del conocimiento y;
el de la sociedad educadora.;


A tenor con este pensamiento, el PNUD ha publicado la oportuna;
y excelente obra: "EDUCACIÓN, LA AGENDA DEL SIGLO XXI. Hacia un;
desarrollo humano".;


En el fondo se trata de educar a todos para el Siglo XXI, porque;
es la única respuesta válida en términos de desarrollo humano:;
Educación universal de calidad, la formación de calidad para;
todos. Estamos lejos de esta "utopía plios y duraderos.;
Significa también que se le den todos los recursos para cumplir;
sus fines, pero que se le quiten todos los pretextos para;
desperdiciar los recursos recibidos.;


Esta trayectoria apunta por tanto a fijar nuestra atención en los;
resultados, en los aprendizajes y útiles para la persona, para;
la sociedad, de tal manera que las instituciones educativas, y;
desde luego el Estado, no sean meros proveedores de insumos,;
tienen que exigir y responder por los productos de la educación;
en todos los niveles y modalidades educativas, lo que implica;
formas de gestión descentralizada y participativa con mecanismos;
cercanos a donde se origina y desarrolla el proceso de enseńanza-;
aprendizaje. (El centro escolar, el aula).;


Esta cercanía provocará el contacto directo con los actores;
(maestros-estudiantes), del proceso educativo y la necesidad de;
hacer efectivo el principio de equidad, dando más al que arranca;
con menos, mediante la discriminación positiva que privilegia a;
los sectores pobres de la población que también tienen derecho;
al desarrollo humano.;


En esta perspectiva la educación básica o formación general, la;
preparación para el trabajo y el desarrollo de la "alta;
inteligencia", deben formar una unidad de relaciones pedagógicas;
y de vectores de aprendizaje entrelazados y continuos donde a;
cada tramo del sistema educativo, corresponden énfasis;
particulares y propios dentro del todo educativo de un país.;


Este todo educativo es el que es necesario ampliar y mejorar a;
fin de alcanzar promedios de escolaridad mucho más elevados que;
los actuales, pues mientras América Latina aparece sub-educada;
con 5 ańos de escolaridad media (1990), otros países como los;
tigres de Asia con 9 ańos, Estados Unidos con 11, Francia y;
Canadá con 12, presentan promedios muy elevados. Esto se refleja;
también en las 900 horas anuales de asistencia a la escuela de;
estos países, contra las 600-700 que se dan en nuestra región.;


En toda esta trama educativa, es necesario centrar nuestra;
atención especial en el maestro. Este se debate en la;
proletarización y la profesionalización. Pero la educación del;
Siglo XXI, con una educación básica de calidad, una educación;
media rejuvenecida, una formación pertinente para el trabajo y;
una educación superior a tono con los desafíos de la modernidad,;
requiere de manera impostergable maestros profesionales, docentes;
que apliquen y renueven el mejor saber disponible y los métodos;
de aprendizaje más creativos y efectivos para el desarrollo de;
competencias duraderas de cada persona y definidas como el;
aprender a aprender, aprender a hacer, aprender a emprender,;
aprender a convivir y aprender a ser.;


En esta perspectiva se acrecienta cada vez más la responsabilidad;
de la Universidad al servicio de todo el sistema educativo y al;
frente del desarrollo de las humanidades, las ciencias y las;
tecnologías. Ahora más que nunca sobresale la importancia de la;
inteligencia y de la capacidad de aprender, ahora, como lo ha;
sido siempre la universidad de calidad es una necesidad de cada;
país.