Opinión

Hablemos de Abuso Sexual

Hola María El pasado 29 de diciembre de 2009 mi hija me confesó que fue abusada sexualmente por una adolescente de 14 años cuando ella tenía 8. ¡Dejé de vivir!, la vida me dolió con un dolor que sólo las personas abusadas saben comprender. A los 14 años a mi hija le dio diabetes juvenil y eso representó una gran angustia para mí y para ella, a la edad de 16 años fue víctima de una dermatitis severa que la dejó sin piel, sin cabello, inflamada, no entendíamos ni yo ni los doctores tanta enfermedad. Finalmente lo entendí, era ocasionada por stress debido a este secreto que ella guardó por años. Ahora vivimos en otra ciudad, yo le ofrecí a mi hija viajar a ese lugar y denunciar, y ella no quiso... de hecho no quiere ni tomar terapia, dice que le duele demasiado hablar de eso, pero ahora me doy cuenta que tiene inclinaciones lésbicas, ya que se ha besado con amigas y yo creo que esto es una forma de hacerse daño ella misma, de torturarse, de autoflagelarse, ella sufre mucho siempre, está como ida, con una mirada extraña, con las lágrimas a flor de piel, y a mí esto me mata, me lastima.

Hola María es la historia de mujeres, como María, que ante una situación de abuso sexual se da a la tarea de acompañar a sus hijas o hijos en el camino de la sanación, es la motivación de este artículo, compartir sus preocupaciones para que sea de mucha ayuda a otras madres o familiares.
Lo primero que queremos destacar en este artículo es decirle a las madres que ya están apoyando a sus hijas e hijos, que no son culpables de lo ocurrido, no son una mala madre que no supo cuidar a su hijo o hija, y que la única persona responsable del abuso sexual es quien lo ha cometido y que si alguien más se culpabiliza, o tratamos de culpabilizar a alguien más solamente estamos restando responsabilidad de la persona que cometió el delito.
Lo segundo es reconocer lo que pasa en la familia, en este caso particular a la mamá, identificar que está pasando por un estado de crisis debido a la situación de abuso que ha vivido su hija. La confusión, el sentimiento de soledad, de impotencia y el dolor que causa son algunas de las situaciones o manifestaciones que pasan las madres. Eso hace que aprendamos a reconocer estas condiciones y nos permite también trabajar sobre la secuela que las madres presentan.
Lo tercero es que las familias, la mamá, necesitan mucha fortaleza para poder apoyar a sus hijas/o , por eso es importante poder contar con un apoyo que les permita mantenerse, saber cómo tratar a su hija/o y sobre todo saber cómo salir del problema, la madre estará adelante siempre para apoyarla.
Lo cuarto, aunque es ligado a lo anterior, puede ser revisar a su alrededor, identificar a una sola persona en la que puedan confiar y que no juzgue, no te señale a vos o a tu hija, mientras más acompañada estén más fuerte se van a sentir.
Otro elemento importante es el que las madres tenemos la oportunidad, en medio de la difícil situación que pasamos, de observar la secuela que presenta su hija, eso es importante al momento de referirlo a una persona especializada. En el caso de María, la realidad es esa, todo lo que ha dicho es así. Eso es secuela del abuso sexual.
Todo esto es complejo y al respecto la ventaja que las niñas o niños tienen es que cuenta con el apoyo de la madre, su apoyo, por eso es muy importante estar muy informada. En ese sentido estamos a la disposición de apoyarles.
Por otro lado, hace falta mucha ternura, paciencia y cuidado para acompañar y apoyar a una sobreviviente, a veces las madres y los padres nos cansamos y esto lleva a tratar de hacer que su hija/o olvide ya lo que ha pasado y realmente esto no es posible. Una vez que ella habló siente la necesidad de continuar haciéndolo, pero si siente que es rechazada o que no quieren saber más del asunto, se va a callar y esto significa que perdió la confianza en ese espacio.
El abuso sexual genera daños en la vida de una niña, porque ocurre en el cuerpo ya que el abusador/a toca el cuerpo de la niña o tan solo con palabras o gestos se refiere al cuerpo de la niña. Afecta la psiquis porque el abusador/a utiliza su poder para controlar la voluntad, los afectos y tergiversa los conocimientos de la niña, proporcionándole además conocimientos e ideas que no son acordes a su edad y desarrollo psicoemocional. Afecta la sexualidad, porque tiene una connotación sexual, el abuso está orientado a ejercer su poder sobre la sexualidad de una niña. Todo esto es la base que lleva a las niñas a sentirse tan confundidas y afectadas con lo que ha vivido.

Hablemosde.abusosexual@gmail.com