Opinión

Fabio une


“Fabio es el que nos une” fue la expresión que escuché de una dirigente del PLC en Santo Domingo, Chontales.
Con variantes, la misma expresión recogí a lo largo de una gira de tres días por diversos municipios y localidades de Chontales y lo que se conoce como Zelaya Central, en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS).
Con otros dirigentes de la Alianza Patriótica estuve en Santo Domingo, La Libertad, Santo Tomás, Acoyapa, Juigalpa, Muhan, La Gateada, La Unión y Nueva Guinea, y con paradas más breves, en otros lugares de la región.
Más que hablar, nos interesaba escuchar y captar las sensibilidades y preocupaciones de la gente. El día antes de empezar la gira se había hecho pública la decisión de Eduardo Montealegre declinando su precandidatura presidencial, y la de Fabio Gadea Mantilla aceptando la postulación como candidato de amplio consenso.
Lo primero que captamos en la gira fue que la noticia señalada se había difundido como un reguero de pólvora incendiada. En la Unión estuvimos un día jueves, en que de comarcas lejanas bajan los campesinos en sus caballos y mulas a entregar sus productos y abastecerse de mercaderías. Los jueves, la calle del mercado es como una inmensa feria donde se transan granos, quesos, ganado y mercaderías de todo tipo. Nadie, por lejano que fuera su punto de procedencia, desconocía la noticia.
No me sorprendió y ésta es la segunda percepción que quería compartir, pero sí me llamó la atención por su magnitud, que en esos municipios de aplastante mayoría liberal, era casi unánime el rechazo al ex presidente Alemán, a quien una vez respaldaron con entusiasmo y ahora le recriminan haber facilitado el regreso de Ortega al gobierno.
En tercer lugar, encontramos un inmenso aprecio y reconocimiento por la decisión de Montealegre.
La cuarta percepción no dejó de sorprenderme: fui recibido con inmenso cariño. Que en una zona rural tan extendida y profundamente antisandinista eso ocurriera, revela que el cambio de eje de la confrontación de sandinismo-antisandinismo, que prevaleció por tres décadas, al eje dictadura-democracia, no es un fenómeno solamente urbano sino nacional.
Finalmente, la aceptación de Fabio es incuestionable, y la expresión de la Señora de Santo Domingo que da el título a esta nota, tiene una connotación más profunda: no solamente se trata de unir a la oposición sino de unir a los nicaragüenses, y esto Fabio ya lo ha subrayado. Y de esto se trata, de dirigentes que unan a la sociedad y no que la dividan.