Opinión

Sufrir abuso sexual siendo niños no los hace homosexuales


Comparto con ustedes la síntesis de algunas de las preguntas y repuestas que han llegado al MCAS sobre aspectos a tratar ante el abuso sexual. Les agradecemos a quienes escriben por el interés por unirse a esta red solidaria de ayuda a sobrevivientes de abuso sexual.
Hemos indagado con personas especialistas para dar una respuestas aquienes tienen las mismas preguntas. ...”Existe mucha información sobre abuso, prevención y castigo para los violadores pero en el caso de un niño que sufrió abuso sexual ¿hay inyecciones de hormonas para que no termine homosexual? No se habla nada sobre eso, supongo porque ahora es considerada normal la homosexualidad, hasta se habla de derechos. ¿Hay tratamiento médico para atenderlos?... ¿Aunque hayan pasado algunos años para contarlo ahora de adultos también sirven estas inyecciones?..
En realidad hay mucha información sobre niñas, niños y adolescentes que viven abuso sexual, sobre las secuelas y el tratamiento que es posible tener con cada uno o cada una, asimismo hay muchos centros o medios donde se pueden encontrar alternativas para prevenirlo.
Es importante destacar que a nivel mundial centros de atención, organizaciones y redes sociales han creado sistemas de comunicación que permiten acceder a esta información, aunque aún no es suficiente podemos decir que existe.
Lo que no existe es tratamiento válido y humano que evite la homosexualidad, ya que ésta es solo la forma de vivir su sexualidad y es una decisión de ellos.
En este aspecto es importante saber que el abuso sexual no es la causa de la homosexualidad de niños, y no lo es porque la homosexualidad sea considerada normal sino porque ésta es una opción sexual que se adopta durante el periodo en que desarrollamos nuestra preferencia sexual. La verdad es que hay muchos mitos alrededor del abuso sexual y de la homosexualidad también.
Por tanto, no hay medicamento capaz de hacer que hombres o mujeres dejen de ser homosexuales o lesbianas. No es dando hormona masculina a un muchacho que se logrará que abandone su inclinación sexual.
Una propuesta es que en el caso de sufrir abuso sexual él o ella debe buscar ayuda especializada, pero ésta es una decisión que él o ella debe tomar; un o una especialista podrá valorar que lo necesita, pero debemos saber que solo él puede decidir cuándo hacerlo. No puede ser presionado, porque esto no sirve de nada.
En el caso del joven que a los 30 años contó de su situación a una amiga decimos “qué bueno que él pueda contar con un apoyo”, pero también es importante saber que una personas sobreviviente de abuso sexual puede perder la confianza con suma facilidad, por eso las personas de apoyo debe tener conocimiento y sensibilidad humana para poder acompañarlo.
Lo más importante de tratar son las secuelas dolorosas que deja el abuso, lo recomendable es buscar ayuda con personas que sepan cómo tratar esas secuelas. La homosexualidad no necesariamente es una de ellas. Las estadísticas indican que hay situaciones en que homosexuales y lesbianas refieren haber vivido abuso sexual en su niñez y adolescencia, pero esto no determina que sea esta la causa para su opción sexual. Está claro que el pensamiento de la homosexualidad después de un abuso sexual a un niño es lo primero que se presenta en el pensamiento de las amigas, amigos o familiares, esa parte debemos cambiarla para ayudar mejor a las personas afectadas.
En esta situación, en particular el joven que contó sobre el abuso vivido en la infancia no está inquieto por tener una opción homosexual y que hay otras condiciones que expresa y que corresponden a la secuela traumática severa que ha dejado el abuso sexual, la que se ve complejizada por la historia de vida que ha llevado y esto es lo más frecuente que ocurre. Por ejemplo: un niño presentaba enuresis (orinaba la cama), esto es parte de la secuela; sin embargo, su padre lo castigaba y humillaba por hacerlo. Esto es algo que profundiza su secuela.
A la pregunta por qué la mamá durante sucedía el abuso no veía las señales y eran señales que se podían “ver”, lo que sucede es que si el abuso sucedió en época como los ochentas o antes, no existía tanta información como ahora, o quizás su familia no tenía acceso a esta información sobre abuso sexual.
Lo más importante para padres y madres es observar mucho esta situación, ante cambios que presenten los niños/as y que pueden ser señales de abuso sexual. Indagar para así reconocer si hay o no abuso sexual en niños o niñas. Algo muy importante es enseñar a ellos y ellas sobre autocuido.
Nuevamente brindamos nuestro apoyo a las personas que rompieron el silencio y ya contaron su situación, ése es el primer paso para obtener la ayuda que requiere, es igualmente importante que amigas, padres u otras personas cercanas que saben de algún familiar que ha sufrido abuso busquen ayuda para comprender mejor las complicaciones y consecuencias del abuso sexual.
Les invitamos a seguir escribiendo al correo electrónico del Movimiento contra el abuso sexual - Nicaragua MCAS

hablemosde.abusosexual@gmail.com.