Opinión

Fragilidad de nuestra civilización


Tarde o temprano habrá una debacle mundial como resultado de tormentas solares acompañadas de rayos cósmicos que dañarían nuestra infraestructura en el espacio.
Ya es tiempo de pensar en mayores medidas preventivas ante esta posible catástrofe global.
Muchas personas en el mundo esperan más cambios drásticos en el planeta azul como consecuencia de los cambios climáticos, pero existe un mayor peligro latente y de proporciones incalculables para todos los seres humanos, tanto en los países desarrollados como en los subdesarrollados.
Las manchas solares se relacionan a las tormentas que se proyectan con llamaradas que alcanzan muchos kilómetros desde la superficie solar, pero lo más peligroso de estas tormentas son las partículas cósmicas cargadas con gran energía que tendrían efectos directos e indirectos en los sistemas de toda naturaleza inventados por los humanos.
Los satélites puestos en órbita son responsables de la mayor parte de la comunicación humana y de los mismos dependen los sistemas informáticos, redes bancarias, sistemas o redes eléctricas, cadenas de alimentos, sistemas de transporte y comunicaciones, etc. Es de notar que todo esto sería vulnerable ante los fenómenos solares que pueden interferir dramáticamente, en el peor de los casos dichas partículas cósmicas pueden destruir semiconductores, circuitos y otros componentes de dispositivos en los satélites.
Al comparar la sangre que corre por nuestro sistema circulatorio con la comunicación, humana la cual ocurre mediante los sistemas mencionados, el efecto de esas tormentas y los rayos cósmicos en nuestra civilización sería como una embolia cerebral para el organismo humano.
Independientemente del grado de preparación en la mitigación del impacto en nuestra especie, siempre estaremos a merced de los estragos provocados por intensas tormentas solares. Albergo la esperanza de que estas tormentas más intensas no sean resultado de un sol moribundo. Las estrellas se expanden y contraen cuando ya han agotado su combustible nuclear antes de terminar su “vida”.
Efectivamente, cada vez más dependemos de nubes de computación o servicios basados en la interactividad de la Internet, de las tecnologías de información y comunicación (TIC), de sistemas informáticos para poder obtener servicios de comunicación, agua, energía, etc.
En este sentido, todas las medidas de carácter preventivo tienen una gran relevancia y validez para tener la capacidad de mitigar en alguna medida una inminente catástrofe o debacle mundial.

*Traductor del Guegüense
http://twitter.com/gueguens