Opinión

A propósito de la política nicaragüense


He leído un comunicado de prensa del Movimiento por Nicaragua 03-09-10 y la verdad es que me deja extrañado la ambigua forma de proceder de dicho movimiento. Por un lado uno de sus directores se lanza con la espada desenvainada en fuertes críticas para el ex Presidente Arnoldo Alemán, quien ha sido designado por su partido político el PLC para que participe con otros candidatos en las primarias interpartidarias. Y por el otro se asustan de la natural reacción de éste al sentirse lesionado en sus derechos políticos
El Dr. Carlos Tunermann Berhneim, toma la bandera de otros detractores afirmando “que crea desunión, conflicto y confrontación entre la oposición”. El distinguido académico con su alocución generó una respuesta del mismo tono, cariz y contenido político, por parte del PLC y el aludido.
Cuando el MxN se refiere a la cultura política de Nicaragua olvida el derecho de réplica partidaria que tiene el PLC, y no puede decir lo que quiera alguno de sus miembros sin esperar que se le conteste lo que no desean oír. Y para reforzar un poco la tesis del dime que te diré también con vehemencia ideológica me pregunto:
Y si esta intervención del antiguo Ministro de Educación del FSLN en la década de los ochenta se hubiera producido a la inversa,- es decir-pidiéndole el abogado Arnoldo Alemán que dejara de ser conflictivo doctrinario de la niñez y la juventud con los famosos libros conocidos como “Carlitos” y regresara a la Rectoría de la UNAN. ¿Qué habría contestado el entonces Ministro de Educación? Sin duda alguna que no le contestaría con un comunicado de prensa pero sí una buena carceleada. Ni lo duden, que así hubiera ¡sido!
Hablando de “suspicacias”, también me pregunto: ¿Qué mayor desconfianza puede causar a las personas que amamos la democracia y por ende la libertad, ver a un hombre de la talla del académico, analista profundo y magnífico rector, ayer un furibundo antisomocista convertido a la caída de Somoza en alto funcionario del régimen totalitario más repulsivo que ha tenido Nicaragua al punto de ser llamado por su santidad Juan Pablo II “de la noche obscura”; y hoy a la vuelta de la esquina-como diría mi adorada abuela Lucila-convertirse en todo un demócrata, crítico acérrimo del régimen al cual sirvió? Además candidato del partido Conservador para ocupar el alto cargo de Presidente, en otras palabras, todo un político de derecha.
Interesante metamorfosis, igual que la experimentada por otros personajes de nuestra clase política, quienes hacen más daño al país confundiendo al electorado que muy bien conocen de sus malos momentos históricos .
En cuanto al Movimiento por Nicaragua estudien la propuesta hecha recientemente por el Dr. Roberto Rivas Reyes, al advertir que están en tiempo y forma para aplicar a obtener personería jurídica como partido político. Quizás entonces podrían dar rienda suelta a sus frustraciones de políticos desperdigados, fuera de onda y sin rumbo cierto; tal vez el Comandante Daniel les paga con una diputación: ¡Suerte!

Acastell46@yahoo.com