Opinión

Taiwán persigue el compromiso global basado en la prosperidad y el beneficio mutuos


Taiwán juega un papel vital en la economía tanto de la región de Asia-Pacífico como del mundo, y se ha granjeado una historia de éxitos que ha sido elogiada como modelo para el desarrollo. En respuesta a los retos de la globalización y de la integración regional, nos esforzamos en colaborar junto con la comunidad internacional en un espíritu de conciliación y cooperación, reciprocidad y mutua prosperidad, evitando el espíritu de confrontación de la Guerra Fría. Aspiramos a lograr una paz duradera y el bienestar para la región de Asia-Pacífico y para todo el mundo.
Desde que el presidente Ma Ying-jeou asumiera el poder en mayo de 2008, su Administración se ha esforzado para favorecer la conciliación entre Taiwán y China continental, en conjunción con una política de “diplomacia flexible”. El sentimiento de acercamiento entre los dos lados del Estrecho de Taiwán no sólo ha mejorado sus relaciones y ha relajado notablemente la tensión, sino que además ha permitido a ambos lados aunar sus esfuerzos para desarrollar sus economías y mejorar la vida de sus habitantes.
Además de poner fin a la feroz competencia en el ámbito internacional, la diplomacia flexible de Taiwán ha impulsado su capacidad para avanzar de manera pragmática en las relaciones con todos los países y para tomar parte en las organizaciones internacionales. Ahora, está en una posición mucho más conveniente para compartir con el mundo sus fuerzas y su experiencia en el desarrollo económico.
Por ejemplo, cuando a principios de este año un fuerte terremoto devastó Haití, aliado diplomático de Taiwán, un equipo de rescate de Taiwán fue uno de los primeros en llegar a la zona del desastre. Después de haber donado 16 millones de $USA en efectivo y materiales, Taiwán está estableciendo centros de formación médica y profesional y proporcionando 1.200 viviendas prefabricadas para atender las necesidades de las víctimas del desastre. Estas acciones se han ganado los elogios de la comunidad internacional.
Por otra parte, además de haber tenido controlada la propagación de la nueva gripe H1N1 durante la reciente pandemia de esta enfermedad, habiéndose registrado una tasa de mortalidad de sólo un tercio de la de los países de la OCDE, Taiwán tiene previsto donar vacunas de fabricación propia por valor de 5 millones de $USA a los países necesitados. Por invitación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), este mes de mayo Taiwán asistirá, por segunda vez, a la reunión anual de la Asamblea Mundial de la Salud. Esto nos proporcionará oportunidades para participar en los esfuerzos globales de prevención de enfermedades y para mejorar conjuntamente los estándares internacionales de medicina y salud pública.
Con el mismo espíritu de compartir, Taiwán busca la participación en las actividades de otras agencias del sistema de las Naciones Unidas, como es el caso de la Organización de Aviación Civil Internacional o el Convenio Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Esperamos recibir el mismo apoyo internacional que hemos recibido en nuestros esfuerzos para participar en las actividades de la OMS, para que podamos compartir más eficazmente nuestros considerables recursos.
Pese a los reveses causados por las turbulencia de los dos últimos años en la economía mundial, la economía de Taiwán se está recuperando firmemente gracias a las oportunas medidas de estímulo de nuestro Gobierno, junto con una mejora de la economía mundial. Desde principios de 2010, han florecido los mercados de valores y de bienes raíces, ha aumentado el consumo y los pedidos de exportación ha alcanzado cifras récord. El Fondo Monetario Internacional, por su parte, ha pronosticado que nuestro PIB crecerá un 6,5 por ciento este año. Estos y otros indicadores muestran que las políticas del Gobierno de Ma nos han ayudado a salir en buena forma de la crisis económica mundial.
Sobre la base de la fortaleza de la nación, para el año 2016, nuestro Gobierno invertirá más de 125 mil millones de $USA en una serie de programas de infraestructura conocidos como “los 12 proyectos i-Taiwan”. Durante este año, se espera que los proyectos impulsen el PIB real de Taiwán en un promedio del 2,79 por ciento anual, y que creen una media de 277.000 empleos al año.
Aunque Taiwán ha salido de la recesión económica, se enfrenta a una serie de retos que plantea el “nuevo regionalismo” derivado de la globalización. Impulsadas por la búsqueda de valores comunes, normas e intereses en sus respectivas regiones, cada vez más y más naciones están estableciendo diversos tipos de acuerdos de libre comercio (TLCs). En los últimos años, se han firmado y aplicado acuerdos de libre comercio entre la Asean (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático) y China, Corea del Sur y Japón, respectivamente, creando una tendencia irreversible para la integración de Asia-Pacífico. Si Taiwán continuara estando aislada de esta corriente, se plantearían graves desafíos para el crecimiento de nuestra economía y para el desarrollo sostenible.
Por lo tanto, como un miembro clave de la región de Asia-Pacífico y como una de sus principales economías, Taiwán ha firmado 12 acuerdos con China continental referidos al comercio, turismo y otros asuntos cruciales para los intereses de nuestros pueblos; y en los últimos meses, las dos partes han estado negociando un acuerdo marco de cooperación económica (ECFA). En respuesta a este nuevo regionalismo, también esperamos poder firmar acuerdos de libre comercio con otros países.
El ECFA abarcará tres áreas principales de intereses: la reducción de aranceles y exenciones, las garantías de inversión y la protección de los derechos de propiedad intelectual. Los estudios indican que, en general, la firma de un ECFA será claramente beneficiosa para Taiwán: impulsará nuestras exportaciones, incentivará a los empresarios taiwaneses en el extranjero para que inviertan en Taiwán, estimulará la inversión extranjera directa y creará oportunidades de empleo.
Además de promover la firma del ECFA, Taiwán trabajará para firmar acuerdos de libre comercio o acuerdos económicos similares con los otros mayores socios comerciales. Sólo así podremos unirnos a otras regiones para crear, conjuntamente con todo el mundo, beneficios y prosperidad mutuos.
La política del presidente Ma en lo que respecta a las relaciones a través del Estrecho ha demostrado su eficacia para lograr la paz y la estabilidad en el Estrecho de Taiwán. Esta en conformidad con los intereses comunes de las naciones de Asia-Pacífico y promueve el desarrollo económico y el bienestar de los pueblos a ambos lados del Estrecho.
En el futuro, Taiwán continuará buscando modos de compromiso global destinados a crear beneficios para todos; nos esforzaremos sin cesar para mejorar nuestro desarrollo económico al tiempo que ampliamos nuestra participación en asuntos internacionales; y mantendremos una actitud responsable, pragmática y positiva. De esta manera, Taiwán podrá ser tenido en cuenta para contribuir a la comunidad internacional y cooperar con sus miembros en la creación de la paz y la prosperidad en la región de Asia-Pacífico y en todo el mundo.

*Ministro de la Oficina de Información del Gobierno República de China (Taiwán)