Opinión

Un gol por la educación


Ph.D. IDEUCA

Poco a poco se extiende imponente el ambiente globalizado del campeonato mundial de fútbol, Sudáfrica 2010.
Los medios electrónicos penetran con la información y la publicidad en los espacios abiertos por su poder en el planeta tierra humano. Son pocos los grupos de población que no serán afectados por este fenómeno mucho más que un evento deportivo. Las canchas, los juegos, los jugadores, los directores técnicos y la propia FIFA se acercarán a millones de personas contagiadas no sólo por el espectáculo futbolístico, sino también por la emoción e incluso la pasión que produce.
Un mundial de fútbol aporta a los entendidos múltiples factores de cálculos, pronósticos, técnicas, tácticas, estrategias y particularidades propias de un deporte que es universal. A estos elementos accede un número muy pequeño que se esmera en hacer llegar al público mediante análisis y opiniones periodísticas y de imagen, la realidad y la magia del fútbol. Pero para la gran mayoría, lo técnico, táctico, estratégico, etc. no le llama la atención porque estos componentes se mueven en los dominios de la inteligencia cuando del campeonato mundial de fútbol lo que buscan, necesitan, les apremia es el espacio emocional del ser humano traducido en entusiasmo, pasión, alegría, gozo, nerviosismo, sufrimiento, enajenación momentánea, éxtasis, etc. explotados por algo electrizante: el gol. El gol es abrazo, alegría, delirio, gritería, silencio, dolor, frustración. Es en unos momentos la vida humana en toda su amplitud, momentos que la dividen entre la felicidad y la tristeza, según se gane o pierda. En todo caso existe el gol en frío, el de las estadísticas, ganar, perder, clasificar, acercándose y mirando al éxito final. Es el que importa porque decide. Pero existe el gol ardiente, el que penetra a las redes de la estructura humana, el que la desquicia, el que la sacude, con el grito cuyo eco atraviesa el mundo. Realmente un mundial de fútbol es un fenómeno humano que supera las categorías ordinarias de nuestro pensar y sentir. Va más allá de ellas. En su espacio emocional desatado caben otros fenómenos humanos. Por ejemplo, cabe aprovechar esa situación emocional y mediática para recordar al mundo la importancia extraordinaria de la educación.
La semana mundial por la educación que año tras año se celebra en todo el mundo el mes de abril, este año (19-26), ha encontrado una conexión extraordinaria con el espíritu del campeonato mundial de fútbol. La propia FIFA ha abierto esa conexión a fin de aprovechar el poder mediático del fútbol para activar, apoyar, incentivar la educación en el mundo, pensando en esos casi 100 millones de niños que no cuentan con la posibilidad de una escuela, muchos de los cuales marginados de la escuela, juegan al fútbol y más de uno llegará a jugar un campeonato mundial. Se trata de conectar la educación con el gol y todo su sentido: 1 gol por la educación. El mundo es un gran estadium donde se juega educación, pero muchos niños, no han tenido la oportunidad de jugar educación. Por eso es necesario empujarlos para que jueguen el deporte más trascendental de su existencia humana, educarse, tener acceso a los aprendizajes básicos de la lectoescritura y el razonamiento como fundamento para ir construyendo la realidad de ser plenamente humano, de ser ciudadano útil y partícipe de los trabajos que conduzcan al bienestar y desarrollo personal y de todo el país.
1 gol por la educación es el grito potente de entusiasmo a favor de la educación. El grito que despierte en todos la importancia suprema de la educación. El grito que exprese la emoción de tener la oportunidad de estudiar.
1 gol por la educación es lograr el objetivo principal que necesita y busca todo nicaragüense, niñas, niños, adolescentes, jóvenes: Tener la posibilidad real de ir a la escuela, de estudiar en las distintas alternativas que ofrece la educación.
1 gol por la educación es retar a toda la sociedad en sus distintas expresiones para hacer posible y real la educación de esos más de 300,000 niños y niñas que están de momento fuera de la educación preescolar y primaria.
1 gol por la educación es el compromiso de continuar trabajando para que en Nicaragua no haya ningún analfabeta.
1 gol por la educación es invertir más en educación y llegar al 7% del PIB, lo antes posible.
1 gol por la educación es fundamentar el desarrollo y bienestar de todos los nicaragüenses sobre la base de la educación.