Opinión

Take a look around


Interesantes las opiniones vertidas por el Sr. Eddy McDonald, en la entrevista publicada por EL NUEVO DIARIO, recientemente, la cual fue titulada “Autonomía manoseada, abusada y secuestrada”. De los temas abordados por el costeño quiero referirme a lo relativo de la madera derrumbada por el huracán Félix.
Coincido con Eddy en que faltó una política pública coherente que nos hubiese permitido sacarle el máximo provecho a este desastre inesperado, y sobre todo porque los errores al respecto no podemos seguir achacándoselos a los del Pacífico. Toda la cadena de toma de decisiones para una adecuada política está en manos de costeños, sean estos indígenas, afrodescendientes o indigenadescendientes (mestizos), y para ilustrar al lector sobre esta afirmación debemos saber que el inmenso volumen de bosque caído; según Inafor, fue de 10,000,000 m3 de madera en rollo de diferentes especies. Se dice que el gobierno se planteó aprovechar el 30% del total; es decir 3,000,000 m3 de madera en rollo. Un dato poco señalado es que más del 45% es de madera dura; esto por la composición que tiene el bosque latifoliado a cortes; ese dato es muy importante cuando vas a buscar mercado y compran equipos para su procesamiento e industrialización, etc.
Después de año y medio, el gobierno echó mano al problema; se dieron tiempo para organizarse; reflexionar sobre el camino a seguir. Uno de los planteamientos que sobresalió en un inicio y que parece que todavía prevalece, es que lo mejor era no tocar el bosque caído para no afectar la regeneración natural; con la presencia de maquinarias; en el bosque; tal planteamiento parecía tener cierta lógica pero muy poco pragmatismo y objetividad; frente a la inmensa pobreza y desempleo. Y a la simple deducción comunitaria y además que le decía que la madera, si se deja; se va a podrir, y lo que es peor, puede causar un inmenso incendio forestal; y en resumen al final, son los comunitarios los dueños del bosque.
Hay que señalar que el combate a los incendios forestales ha sido una de las tareas más exitosas del Gobierno, y principalmente del Inafor. A pesar de la respuesta tardía frente al desastre forestal y ecológico; el gobierno salió al frente con su Modelo de Forestaría Comunitaria; bajo este concepto ha tratado de apoyar a las “comunidades” o Empresas Comunitarias. Se les ha comprado aserríos, capacitado en clasificación y administración de aserríos, etc. Hasta se dice que tienen comprada maquinaria para montar talleres de carpintería, lo que es extremadamente correcto; éstas van a ser instaladas en 2010; después, en 2011, se van a dar cuenta de que les hacen falta los hornos para secar la madera y darle mayor valor agregado a las mismas y los productos que se van a fabricar.
A pesar de que escucho planteamientos muy extraños que dicen que no es posible convertir a los miskitos que tradicionalmente viven y trabajan en la pesca, caza y agricultura de subsistencia en carpinteros o ebanistas, y que es gastar plata de balde. Creo que articular todo el proceso comunitario – bosque – capacitación – maquinaria e industrialización de madera, así como el mercado del producto que tiene valor agregado, es una de las alternativas que generará resultados positivos a mediano y largo plazo en la Economía Forestal Comunitaria, porque a lo inmediato se trata de que aprendan a lograr y sobrevivir para ir saliendo de esta crisis y de la pobreza.
Creo que los resultados prácticos de las políticas implementadas por las instituciones del nivel nacional y subnacional de gobierno son los siguientes:

A) A pesar del esfuerzo que hace el Inafor– Gobierno Regional; una de las grandes limitaciones es poco o escaso conocimiento del mercado de la madera; que tienen los comunitarios o funcionarios de Gobiernos.
B) Otro elemento que no ha ayudado a dinamizar este sector es el efecto que ha generado la crisis en reducción del precio y demanda de madera a nivel internacional.
C) Entre las debilidades es tal el exceso de burocracia, que a veces se confunde con corrupción de algunos funcionarios que viven de la coima. Por ejemplo, la duplicidad de trámite del permiso de transporte entre (Inafor – Serena), además te cobran dos veces la discrecionalidad para la visita de campo, o darte la “orden de pago de los impuestos” dura semanas, dependiendo del usuario. Si le agregas la odisea que se pasa para trasladar la madera a Managua; entre coima y peaje: todo esto, sumado a otros vicios y limitaciones que no permiten incrementar seriamente el aprovechamiento del bosque caído.
Pero en realidad, ninguna de las habilidades y limitaciones del sector forestal que se observan al día de hoy, pueden opacar el verdadero problema, que es el aprovechamiento de la mayor cantidad de madera caída por el huracán Félix.
Al inicio señalé que eran 10,000,000 m3 de madera caída y que se pretendía aprovechar con la ayuda de “Dios“, los inversionistas y todos los costeños; aproximadamente el 30% del total de esta madera.
Cuando uno valora seriamente qué representan estos volúmenes; y como podrían impactar en la economía regional y nacional, cuanto empleo e ingresos le hubieran generado al comunitario; uno automáticamente razona de la siguiente forma:

1. Si aprovechamos el 1% de esta madera, que es 10,000,000 m3, hubiéramos obtenido 100,000 m3 de madera en rollo. Esto es igual a decir 25,000,000 p/tablar a un rendimiento de 250 P/E por m3 rollo. Si suponemos que una casa promedio consume 5000 P/T; hubiéramos construido 5000 viviendas muy dignas de madera. Esto hubiera impactado seriamente en la economía – comunitario.
2. Si la Plywood de Nicaragua (Tipitapa) que cerró por diferentes causas en agosto 2007; siendo una la falta de materia prima. Ésta consumía 25,000 m3 rollo anual; necesitaría operar 400 años para aprovechar esos 10,000,000 m3 y además un doble trabajo directo e indirecto a 2000 personas.
3. Madensa: Empresa - Región ubicada en Bilwi y que además goza de capacidades en estructura, equipos y experiencia, ésta necesitaría 600 años para consumir tal volumen.
4. El Inafor compró entre 17 y 20 aserríos para dárselos a las empresas comunitarias. Si suponemos que sean 20 unidades y que producen diario 2000
P/Tablar y trabajan 20 días al mes; graficando esta simple operación sería:
20 x 2000 x 240 d/anual = 9, 600,000 P/T, equivalente a 48,000 m3 rollo, siguiendo la misma lógica los comunitarios necesitan 208 años.
Todo esto bajo las condiciones óptimas de producción, financiamiento, mercados, capacitación y estabilidad política.
Otro aspecto ya conocido que se tiene que tomar en cuenta cuando se habla de aprovechamientos de árboles caídos es la vida útil de los mismos; esta oscilan entre 2 y 5 años, dependiendo su densidad. Además, se debe tener especial cuidado de que no se corten árboles en pie y en buen estado físico. Sería una de las acciones más desastrosas que afectaría la regeneración natural, la que realmente va a tener el verdadero impacto en la recuperación del bosque.
Porque si se trata de reforestación; que es uno de los ejes de la Forestería Comunitaria, y si le creemos a los comunitarios, pareciera que estamos hablando de algo virtual. Además, existe poca información, porque dicen que hay poco control y seguimiento del comportamiento de los arbolitos sembrados. Asimismo, sería interesante saber qué porcentaje de área boscosa se ha recuperado o incrementado por la regeneración o la reforestación. A lo mejor es muy prematuro tratar de evaluar estos indicadores: pero si “hubieren” datos se podría proyectar las tendencias reales de estos indicadores.
A la fecha la pregunta del millón es qué porcentaje del volumen total, 10,000,000 m3 que representa 100%, o qué porcentaje del 30% propuesto por Inafor, que representa 3,000,000 m3 de madera en rollo; ha sido aprovechado realmente. Se dice que es entre 2 y 3%, que en mi humilde opinión creo que están refiriéndose al 2% del 30%, que significa 60,000 m3, que a su vez equivalen a 15,000,000 millones de pies tablar; de seguir esta tendencia no van a pasar del 4% al cierre del período de este gobierno el 2011, a no ser que ocurra un milagro o llegue el ALBA – Forestal a dinamizar el sector y darle vida a nuestras comunidades; la situación actual no va a mejorar y podría tender a empeorarse porque vienen tiempos de elecciones; de promesas pero de poco trabajo productivo, pero las necesidades cotidianas mayores serán pospuestas para mejores tiempos, que vivimos anhelando los costeños.

*Municipalista Indigenadescendiente Costeño.