Opinión

Fundación de la UCA


El Acta de Fundación y Estatutos de la Universidad Católica Centroamericana, hoy únicamente Universidad Centroamericana, fue aprobada por el Presidente Luis Somoza D. y el Ministro de la Gobernación, Julio C. Quintana, el 9 de marzo de 1961, pero el Acta está datada el 21 de febrero de 1961. La UCA pasó a ser la primera Universidad Privada en Centroamérica.
Los Directores Fundadores, conforme tal Acta, fueron los jesuitas, León Pallais Godoy, su rector fundador, Álvaro Oyanguren, Juan Miguel de Aratabe, Ignacio Pinedo, Roque Iriarte, y José Vicente Aranguren. Los laicos, Dr. Julio Cardenal, Antioco Sacasa, Dr. Gustavo Adolfo Argüello y Don Federico Lang. Posteriormente, se agregaron como fundadores otros, pero en realidad no suscribieron el Acta de Fundación.
Su Patronato fue conformado por diecinueve personalidades, principalmente del área conservadora, entre ellos los hermanos Chamorro Benard, Pablo Antonio Cuadra, César A. Lacayo, José J. Cuadra, Carlos Gómez A., Luis Pasos Argüello y del área liberal, León Debayle, Aristides Somarriba, Enrique M. Sánchez y Pedro J. Quintanilla, así como otros prominentes empresarios.
Los primeros Decanos fueron el Dr. Gustavo Adolfo Argüello en la de Ciencias Jurídicas y Sociales, el Ing. Filadelfo Chamorro Coronel, en la de Ingeniería, y el Licenciado Amado Aguirre, en Administración de Empresas. La Facultad de Derecho se inicia con 110 estudiantes, Administración 115 e Ingeniería con 101.
El inicio del primer semestre fue el dos de junio de 1961 y su discurso inaugural el 16 de junio del mismo año, discurso pronunciado por José Coronel Urtecho. El evento contó con la asistencia al más alto nivel de autoridades gubernamentales, civiles y religiosas. El local fue el Teatro Margot. Abre la UCA en condiciones limitadas, alquilando una casa grande al señor Juan Navarro, esquina opuesta al Restaurante Zanzíbar, media cuadra al oeste del Teatro Margot. Dos años después la UCA se trasladaba a sus actuales instalaciones, asignándose un pabellón o edificio, para cada una de las tres facultades.
El 10 de mayo de 1961, apenas a un mes del Acto Solemne de su Inauguración en el Teatro Margot, el Secretario General del Consejo Superior Universitario Centroamericano, Dr. Carlos Tunnhermann Berheim, da a conocer un Boletín Informativo del Csuca, pretendiendo imponer regulaciones violatorias a la Constitución y las Leyes, arrogándose derechos y facultades no conferidas a la Universidad Nacional. Ante tales pretendidas regulaciones de su Comité Técnico, el destacado y muy recordado poeta, Pablo Antonio Cuadra, le dirige una encendida comunicación y protesta al rector de la Universidad Nacional, Dr. Mariano Fiallos Gil, publicada en el Diario La Nación, el 5 de junio de 1961. Pablo Antonio le endilga una andanada de cuestionamientos al Dr. Fiallos, en lo que no faltaron señalamientos de totalitarismo, abolición de la libertad de cátedra, imponer control, fobia contra la enseñanza religiosa, monstruoso sistema de monopolizar la cultura, resabio cultural de generalotes y dictadores, en fin, toda una cátedra para los opositores a la naciente Universidad Católica Centroamericana. Estos ex rectores, tan soberbios catedráticos, desconociendo el arraigo, tradición y cultura de la enseñanza jesuita, a todos los niveles y con gran presencia internacional. Es posible que los vientos políticos, adversos al padre León Pallais Godoy, influyeran en estas posiciones adversas para la UCA.
Estas dos cartas, la del Csuca y la de Pablo Antonio Cuadra, se encuentran insertas en el libro del Dr. Enrique Alvarado Martínez; La UCA, una Historia a través de la Historia, la que se encuentra en revisión con motivo del Aniversario de la UCA.
No se le pueden quitar sus méritos al magnífico rector Fiallos Gil, quien confiesa en su escrito “Los primeros pasos de la Reforma Universitaria en Nicaragua”, lo siguiente: “me cupo el honor de obtenerla y de formular el proyecto de Ley que fue aprobado casi sin modificación en 1958 por el entonces Presidente de la República, Don Luis Somoza y su Ministro de Educación, Dr. René Schick”.
La UCA actual lo dice todo. No solo por sus miles de estudiantes a todos los niveles, sino por sus Centros e Institutos, Publicaciones, convenios con instituciones internacionales de educación superior, facultades y carreras especializadas, edificaciones, laboratorios, programas sociales y pastorales, en fin, la de mayor alcance y alto nivel en nuestro país.
Para la apertura del presente año escolar, la UCA invitó a la Dra. Norma Angélica Juárez Salomo, a la cátedra Los Retos de la Acreditación en un mundo Global. Señalaba la Dra. Juárez, “la acreditación, a través de estándares académicos que garanticen la alta calidad de los servicios del sistema educativo coadyuvará en el fomento del desarrollo de conocimientos, habilidades y destrezas requeridas para la formación profesional-integral de los sujetos, con el fin de que éstos puedan satisfacer las exigencias de transformación del contexto”.
No se trata tan sólo de muy buenas instalaciones físicas, Centros o Institutos, sino de avanzar en una verdadera Reforma Universitaria, con calidad internacional, reconociendo los evidentes rezagos que todavía persisten. Para ello es necesario tener voluntad autocrítica y aceptar los retos del cambio.

*Miembro Fundador de Aprouca y de la UCA.