Opinión

La ciencia salvará a parte de nuestra especie


Al igual que otras especies, el género humano tiene un futuro incierto. En la actualidad, mucho se habla de la inversión en el magnetismo de los polos, o bien el cambio de polaridad del planeta. Además, existen otros posibles y tal vez inminentes escenarios que pueden llevar a la extinción de los seres humanos.
La inversión del Polo Norte hacia el Polo Sur y viceversa parece haber ocurrido hace millones de años, cuando no existía ningún inicio de la presencia del ser humano. Esta aseveración se basa en estudios de paleomagnetismo, dentro de la disciplina que estudia el geomagnetismo, realizados en universidades de países desarrollados.
Un cambio drástico en el magnetismo de la tierra y los efectos en la vida humana sólo pueden ser objeto de especulaciones, debido a que no existen precedentes en la historia de la humanidad. Así que cualquier teoría al respecto, no tiene ninguna relevancia o validez. No obstante, países desarrollados que manejan ciencia y tecnología mantienen una actitud proactiva y se anticipan a cualquier evento catastrófico, lo que denominan el peor escenario.
Supongo que las misiones y proyectos de la NASA también tienen como objetivo preservar la existencia del homo sapiens en estaciones espaciales o colonias lunares, marcianas, etc. Éste puede ser el gran interés de las naciones avanzadas por invertir mucho en estos proyectos.
Algunos científicos piensan que gran parte de la población mundial no podrá sobrevivir a los cambios climáticos mayores de 2 grados en algunas regiones ecuatoriales del mundo. Asimismo, no podemos predecir ni la aparición de algún virus mortal convertido en pandemia, ni el impacto de un asteroide.
Hace varios años, ni los astrónomos ni los aficionados a la astronomía pudieron avistar un asteroide que no pasó cerca de la tierra. Todavía hay decenas de esos asteroides, cuyas trayectorias podrían encontrarse con la trayectoria de la tierra. Es una posibilidad remota, pero existe como tal. Para ilustrar, la teoría científica del gran asteroide, que provocó la extinción de los dinosauros hace 65 billones de años, sigue validándose a través de muchas investigaciones.
Por último, esos escenarios descritos anteriormente no tienen nada que ver con las predicciones de los Mayas en el año 2012, ni especulaciones de carácter judío-cristiana, las cuales, por lo general, carecen de cualquier fundamentación científica. La ciencia es la esperanza para ayudar de alguna forma a evitar que desaparezca la especie humana.

*Traductor y Autor de diccionario jurídico bilingüe
e.tellez2@hotmail.com